La Guardia Costera de Estados Unidos destruyó una lancha cargada de droga en aguas del océano Pacífico, como parte de una operación destinada a mostrar la capacidad de los militares norteamericanos para enfrentar el narcotráfico internacional.
La agencia Homeland Security difundió un video en el que se observa la destrucción del pequeño bote mediante artillería pesada.
Según la entidad, la acción formó parte de la llamada operación Pacific Viper, durante la cual fueron detenidos siete presuntos traficantes y se incautaron 13.000 libras de cocaína, producto de tres interdicciones realizadas en la misma noche por el buque de guerra Cutter Stone.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha precisado los lugares exactos en el Pacífico donde se realizaron las operaciones, ni ha ofrecido más detalles sobre los arrestos.
El contexto de esta operación refleja un incremento en las acciones militares estadounidenses contra las rutas de narcotráfico transnacional.
La situación también se enmarca en la presión política hacia el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, en un patrón de intervenciones recientes en el mar Caribe.
La semana pasada, por ejemplo, el gobierno de Donald Trump difundió un video en el que se muestra la destrucción de otra lancha rápida mediante un misil, resultando en la muerte de 11 presuntos miembros del cartel de los Soles.
El operativo en el Pacífico marca un cambio en el procedimiento: mientras en el Caribe se empleó fuerza letal, en esta ocasión hubo capturas y decomiso de droga, generando cuestionamientos sobre la estrategia y los criterios aplicados según la región.
Las autoridades estadounidenses han señalado que estas operaciones buscan cortar las rutas del narcotráfico y demostrar la eficiencia de sus fuerzas navales en la lucha contra el crimen organizado internacional, aunque el contraste entre los procedimientos en el Pacífico y el Caribe sigue generando debate.


