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sábado, julio 18, 2026

Graduados universitarios enfrentan dificultades para encontrar empleo

La transición entre la educación y el empleo sigue siendo una deuda pendiente en Honduras. Un informe de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), respaldado por datos de organismos internacionales, revela que tener un título universitario ya no garantiza un empleo estable ni bien remunerado.

El estudio advierte que existe una fuerte desarticulación entre el Estado, el sector privado y la academia, lo que ha llevado a que la formación profesional esté alejada de las demandas reales del mercado.

“La academia no está sacando a los estudiantes con las competencias necesarias que las empresas están requiriendo. Entonces, hay un problema de desempleo estructural”, explicó Juan Umanzor, coordinador del Observatorio Económico de la UNAH.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran una paradoja preocupante: en 2024, la tasa de desempleo entre personas con educación media (7.61%) y superior (7.16%) es más alta que entre quienes solo completaron la primaria (3.83%).

Según Umanzor, esto se debe a que “a una persona con educación primaria se le paga mucho menos, entonces es mucho más fácil que acceda al mercado”.

En otras palabras, el sistema económico actual favorece la contratación de mano de obra barata y no calificada, mientras los profesionales capacitados enfrentan pocas oportunidades en sectores productivos limitados.

Para Henry Rodríguez, jefe del Departamento de Economía de la UNAH, el país necesita “aperturar actividades industriales y tecnológicas” que permitan aprovechar la mano de obra calificada y darle un uso productivo.

Además, insistió en la urgencia de revisar integralmente los programas de estudio para adaptarlos a las nuevas demandas laborales.

Aunque el informe cuestiona la efectividad de la formación universitaria como garantía de empleo, no estudiar es aún peor, advierte el economista Julio Raudales:

“El peor escenario es no ir a la universidad. No es que el título te garantice un mejor empleo, pero las posibilidades de tener más ingresos cuando te gradúas aumentan”.

El estudio recomienda mayor articulación entre Estado, empresa privada y universidades, así como el diseño de políticas públicas enfocadas en la empleabilidad juvenil y la transformación productiva del país.

Cada año se gradúan cerca de 10 mil estudiantes universitarios en Honduras, pero solo el 20 % logra ingresar al mercado laboral formal, según reveló el rector de la UNAH, Odir Fernández.

La situación es más grave para los jóvenes: aunque la tasa nacional de desempleo es de 5.2%, se eleva a más del 11 % en la población juvenil, según Sergio Zepeda, director del Instituto de Investigación Económica de la UNAH.

“Esta es una situación muy grave porque solo vemos parte de la juventud que está buscando activamente empleo, pero debemos tener en cuenta que muchos jóvenes toman otras opciones: emigrar o emprender, y no están cuantificados de manera precisa”, agregó Zepeda.

El informe deja en evidencia que, para cerrar la brecha entre educación y empleo, Honduras debe fortalecer la vinculación entre formación académica y sector productivo, promoviendo la creación de empleos calificados que aprovechen el capital humano disponible y reduzcan el desempleo juvenil.

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