19.5 C
Honduras
jueves, agosto 20, 2026

Futbolista muere tras tragarse una moneda de la suerte en pleno partido

La muerte del futbolista burundés Igiraneza Aimé Guéric ha generado conmoción en el ámbito deportivo de su país y reabrió el debate sobre prácticas tradicionales dentro del fútbol africano.

El mediocampista, que militaba en el club Les Guêpiers du Lac de la segunda división de Burundi, falleció el pasado fin de semana tras sufrir un grave incidente durante un partido oficial.

De acuerdo con reportes de medios locales, el jugador habría estado sosteniendo en la boca una moneda conocida como gri-gri, un amuleto popular en varias regiones de África al que se le atribuyen propiedades de protección contra la mala suerte. Durante el encuentro, Guéric se tragó accidentalmente el objeto, lo que provocó una emergencia médica en el terreno de juego.

Pese a los esfuerzos iniciales por auxiliarlo y su posterior traslado a un centro asistencial, el futbolista no logró sobrevivir. El hecho ocurrió ante la mirada de compañeros, rivales y aficionados, causando un fuerte impacto emocional en quienes presenciaron el partido.

El gri-gri es un talismán ampliamente utilizado en distintos ámbitos de la vida cotidiana y también en el deporte, donde algunos jugadores recurren a estos objetos como parte de rituales personales antes o durante los encuentros. Sin embargo, el trágico desenlace ha puesto en evidencia los riesgos que pueden implicar estas prácticas cuando se realizan sin medidas de seguridad.

Tras conocerse la noticia, clubes, dirigentes y aficionados expresaron mensajes de condolencia a la familia del jugador y al equipo Les Guêpiers du Lac. Asimismo, autoridades deportivas locales analizan reforzar las recomendaciones y normativas para evitar el uso de objetos que puedan representar un peligro para la integridad de los futbolistas.

El fallecimiento de Igiraneza Aimé Guéric deja un profundo pesar en el fútbol burundés y sirve como llamado de atención sobre la necesidad de priorizar la seguridad de los jugadores por encima de supersticiones o rituales tradicionales dentro del deporte.

Más Noticias de El País