La Secretaría de Finanzas de Honduras, a través de su titular Emilio Hernández Hércules, emitió una directriz que prohíbe de manera estricta a los funcionarios públicos recibir regalos, comisiones, dádivas u otros beneficios que puedan comprometer la imparcialidad en el manejo de recursos del Estado.
La medida busca fortalecer la transparencia en la gestión administrativa de todas las instituciones del Ejecutivo.
La disposición aclara que cualquier beneficio personal recibido por funcionarios constituye una violación a las normas de transparencia y puede generar conflictos de interés. Con ello, se busca garantizar que las decisiones administrativas se tomen únicamente con base en criterios legales y técnicos.
Asimismo, los titulares de instituciones no financieras del Poder Ejecutivo deberán realizar un control exhaustivo de los compromisos presupuestarios aprobados.
Solo se priorizarán los gastos formalmente autorizados, evitando desviaciones que puedan afectar la estabilidad fiscal y la correcta ejecución del presupuesto estatal.
El ministro Hernández también instruyó la elaboración de diagnósticos sobre los compromisos presupuestarios y la notificación inmediata a la Secretaría de Finanzas de cualquier ejecución que pueda generar desequilibrios financieros.
La responsabilidad de las unidades administrativas es clave para mantener el orden y la eficiencia en la gestión de los fondos públicos.
Con esta acción, la Secretaría de Finanzas reafirma su compromiso con la legalidad, la eficiencia y la rendición de cuentas, reforzando las medidas para prevenir prácticas que puedan alimentar la corrupción en el sector público.
La directriz entra en vigor de manera inmediata en todas las dependencias del Ejecutivo.
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