Un trágico tiroteo registrado este viernes en el campus de la Universidad Emory, en Atlanta, frente a la sede de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, cobró la vida de un oficial del Departamento de Policía del Condado de DeKalb.
De acuerdo con las autoridades, el agente acudió a una llamada de emergencia y, siguiendo los protocolos de actuación, fue atacado con disparos durante el incidente. El jefe interino de la policía, Greg Padrick, confirmó el deceso sin revelar el nombre del oficial caído.
“Este oficial respondió como estaba entrenado para hacerlo, y en el cumplimiento de su deber recibió disparos y perdió la vida”, expresó Padrick ante los medios.
Se conoció que el agente estaba casado, tenía dos hijos y esperaba un tercero. La directora ejecutiva del condado, Lorraine Cochran-Johnson, lamentó profundamente la pérdida. “Esta noche, hay una esposa sin marido y tres hijos, uno por nacer, sin padre”, declaró conmovida.
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Las autoridades locales no han ofrecido más detalles sobre el sospechoso ni sobre las circunstancias exactas del tiroteo, mientras continúa la investigación.
En Estados Unidos, los tiroteos en centros educativos, incluidos colegios y universidades, se han convertido en una preocupante realidad.
De acuerdo con datos de organizaciones de seguridad, la probabilidad de que ocurra un incidente armado en un campus universitario es baja en términos estadísticos, pero lo suficientemente alta como para que las instituciones mantengan protocolos estrictos y simulacros de emergencia.


