La factura petrolera de Honduras registró una disminución en enero de 2026, pese al aumento en el volumen de importación de combustibles, de acuerdo con datos del Banco Central de Honduras (BCH).
Este comportamiento refleja una combinación de mayor demanda interna y una reducción en los precios internacionales del crudo.
Durante el primer mes del año, el país importó 2 millones 184 mil 300 barriles de combustibles, lo que equivale a un crecimiento interanual de 10.5%.
El alza fue impulsada principalmente por el diésel, cuyas compras aumentaron 15.4%, seguido por la gasolina superior, el queroseno, el bunker y, en menor medida, la gasolina regular.
El incremento en las importaciones está vinculado al dinamismo del parque vehicular y a la creciente demanda de combustibles para la generación de energía eléctrica.
En este último rubro, el consumo de diésel y bunker alcanzó 508.8 mil barriles, con un fuerte aumento interanual de 62.7%, donde el bunker concentró la mayor participación.
En contraste, las importaciones de Gas Licuado de Petróleo (GLP) mostraron una leve caída de 2.2%, marcando una excepción dentro del comportamiento general al alza de los derivados del petróleo.
A pesar del mayor volumen importado, el gasto total en la factura petrolera se redujo a 165.8 millones de dólares, es decir, 5 millones menos que en enero de 2025.
Esta baja se explica por la disminución en el precio promedio del barril, que se situó en 75.94 dólares, influido por factores externos y la estabilización de tensiones geopolíticas.


