Tegucigalpa, Honduras. Mediante un operativo coordinado con autoridades de Estados Unidos, agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), a través de la Unidad de Policía Internacional (INTERPOL), concretaron la extradición de un ciudadano hondureño requerido por la justicia estadounidense por suponerlo responsable del delito de asesinato.
El hombre, de 48 años y originario de Yocón, Olancho, era solicitado por el Tribunal Superior del Condado de Marion, Indiana, desde el 15 de mayo de 2025, en relación con la muerte de Delmer Gabriel Juárez Murillo.
La diligencia fue posible mediante la coordinación entre INTERPOL Honduras, la Embajada de Estados Unidos en Honduras, Marshall USA, la Unidad de Investigaciones Criminales de Estados Unidos y la Unidad Transnacional de Investigación Criminal (UTIC).
Investigación por un hecho ocurrido en Indianápolis
Según el expediente criminal estadounidense, el hecho investigado ocurrió el 30 de diciembre de 2024, en un complejo de apartamentos ubicado en Indianápolis, en el condado de Marion, Indiana.
Las autoridades fueron alertadas sobre una persona que había resultado herida por arma de fuego. Las investigaciones establecen que el ahora extraditado se encontraba dentro de un vehículo junto con la víctima y otras personas, ingiriendo bebidas alcohólicas.
Posteriormente, el grupo descendió del automotor y, momentos después, se escucharon varias detonaciones. Como consecuencia del ataque, Juárez Murillo resultó gravemente herido y cayó al suelo.
El expediente también señala que, después del hecho, el sospechoso habría apuntado el arma de fuego contra las demás personas que se encontraban en el lugar y posteriormente abandonó la escena.
A partir de las investigaciones desarrolladas en Estados Unidos se emitió la solicitud de extradición, con el propósito de que el ciudadano hondureño comparezca ante la justicia de Indiana y responda por los cargos que se le atribuyen.
Entregado a autoridades estadounidenses
Como parte del proceso de cooperación internacional, una comitiva de autoridades estadounidenses se desplazó hasta Honduras para completar las diligencias correspondientes.
Una vez finalizados los procedimientos establecidos, el ciudadano fue entregado a las autoridades de Estados Unidos, que continuarán con el proceso judicial en su contra.
La extradición forma parte de los mecanismos de cooperación entre Honduras y Estados Unidos para localizar y poner a disposición de la justicia a personas requeridas por tribunales extranjeros.
El ciudadano mantiene la condición de imputado o acusado por los hechos que se le atribuyen, por lo que corresponderá a las autoridades judiciales estadounidenses determinar su responsabilidad conforme avance el proceso.


