Los hondureños enfrentarán una nueva variación en los precios de los combustibles a partir del lunes 1 de junio de 2026, luego de que la Secretaría de Energía anunciara una actualización en la estructura tarifaria de los derivados del petróleo.
La revisión semanal muestra un comportamiento mixto, con rebajas en algunos combustibles de amplio consumo y aumentos en otros productos, especialmente en el gas licuado de petróleo (GLP) de uso doméstico.
En Tegucigalpa, la gasolina superior registrará una reducción de 1.42 lempiras, por lo que pasará a costar L 145.61 por galón. El diésel también experimentará una baja de 1.64 lempiras y se cotizará a L 137.28.
Por su parte, el kerosene reflejará la disminución más significativa de la semana, al reducirse 4.55 lempiras y alcanzar un precio de L 124.21 por galón.
En contraste, la gasolina regular aumentará 22 centavos, estableciendo su nuevo valor en L 134.85.
El GLP doméstico será uno de los productos con mayor incremento, al subir 4.01 lempiras y ubicarse en L 249.62. No obstante, este combustible continuará bajo el esquema de subsidio temporal otorgado por el Gobierno.
Asimismo, el GLP vehicular mostrará una variación mínima de dos centavos, alcanzando un precio de L 52.12 por galón.
En San Pedro Sula, la gasolina superior disminuirá 1.01 lempiras para quedar en L 141.63, mientras que el diésel bajará 94 centavos y se venderá a L 133.27.
El kerosene también reducirá su precio en la zona norte, con una rebaja de 4.13 lempiras que lo dejará en L 120.21 por galón.
Sin embargo, la gasolina regular aumentará 62 centavos y pasará a costar L 130.49.
En cuanto al GLP doméstico, el cilindro registrará un incremento de 4.00 lempiras, fijando su precio en L 228.47, aunque continuará beneficiándose del subsidio gubernamental. El GLP vehicular llegará a L 48.59 tras una variación de dos centavos.
Las autoridades atribuyen estos cambios a las fluctuaciones registradas en el mercado internacional del petróleo, que continúan influyendo en los costos de los combustibles importados.
Mientras las rebajas en algunos derivados representan un alivio para sectores productivos y transportistas, el aumento del gas doméstico genera mayor presión sobre el presupuesto de miles de familias hondureñas.


