Redacción. Olvin Rodríguez Inestroza, un joven hondureño de 22 años, se declaró culpable en una corte federal de Estados Unidos por poseer y distribuir pornografía infantil.
El fiscal federal interino, Ellison Travis, detalló que Rodríguez almacenaba más de 205 videos y 325 fotografías explícitas de menores en su teléfono inteligente, los cuales compartía a través de diversas plataformas digitales.
Este tipo de delitos está penado en EE. UU. con penas de prisión que oscilan entre cinco y 20 años, multas de hasta 250,000 dólares y, en algunos casos, libertad supervisada de por vida.
Además, los condenados deben registrarse como delincuentes sexuales, lo que afecta gravemente su reintegración social.
Una vez cumplida su condena, Rodríguez Inestroza podría ser deportado a Honduras, país del que emigró en busca de un futuro mejor.
Este caso resalta los riesgos asociados al uso indebido de plataformas digitales y subraya la importancia de la vigilancia en línea para proteger a los menores de edad.
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Las autoridades estadounidenses continúan intensificando operativos para detectar y sancionar a quienes distribuyen material de abuso infantil, reforzando la colaboración internacional para combatir este delito grave.


