La final de la Copa del Mundo podría enfrentar un nuevo desafío climático. Esta vez, la preocupación no son las tormentas eléctricas, sino el humo generado por los incendios forestales en Canadá.
Las autoridades de Nueva York y Nueva Jersey emitieron una alerta sanitaria por la mala calidad del aire. El humo se ha extendido por el noreste de Estados Unidos y el sur de Canadá.
Una densa capa de neblina cubrió la región en los últimos días, despertando inquietud entre residentes y organizadores a pocos días del partido decisivo en el estadio New York New Jersey.
La Oficina de Gestión de Emergencias de Nueva York informó que la calidad del aire alcanzó niveles considerados «muy insalubres». Además, recomendó evitar actividades al aire libre durante períodos prolongados.
Hasta el momento, los preparativos para la final continúan con normalidad. La selección de España entrenó al aire libre el jueves sin reportar inconvenientes relacionados con las condiciones ambientales.
Argentina, por su parte, tiene previsto iniciar sus entrenamientos en Nueva Jersey este viernes, mientras las autoridades mantienen un monitoreo constante de la calidad del aire.
Los pronósticos meteorológicos ofrecen un panorama más alentador. Se espera que las condiciones mejoren durante el viernes y que las lluvias previstas para el sábado ayuden a dispersar el humo.
Aunque no existe un anuncio oficial sobre posibles cambios en la programación de la final, las condiciones atmosféricas seguirán bajo vigilancia para garantizar la seguridad de jugadores, aficionados y personal involucrado.


