Redacción. El empresario Elon Musk habría consumido ketamina, éxtasis y hongos psicodélicos mientras colaboraba activamente con la campaña presidencial de Donald Trump, según una investigación publicada por The New York Times.
El medio estadounidense aseguró que el consumo de sustancias por parte del CEO de Tesla iba “mucho más allá del ocasional” y que, en particular, el uso prolongado de ketamina habría provocado efectos adversos en su salud, como daños en la vejiga.
La ketamina, aprobada en EE. UU. únicamente como anestésico o para el tratamiento de trastornos psiquiátricos como la depresión, fue mencionada por el propio Musk en varias ocasiones.
En 2017 reconoció atravesar “grandes altibajos y un estrés constante”, y en 2024 reveló que tomaba “una pequeña cantidad” del fármaco como parte de un tratamiento médico.
El NYT también reportó que Musk viajaba con una caja que contenía hasta 20 pastillas, algunas identificadas como Adderall, un medicamento utilizado para tratar el TDAH.
Aunque no está claro si Musk continuó con este patrón de consumo tras la elección de Trump y su incorporación al Gobierno como asesor de eficiencia, la información publicada por el diario ha generado revuelo por el papel que desempeñó en el diseño del llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).
El pasado 28 de mayo, Musk anunció su salida formal del gobierno de Trump, alegando “decepción” por el megaproyecto fiscal impulsado por la administración republicana.
Lea también: Trump nomina como juez federal a Emil Bove, el fiscal que procesó a Tony Hernández
“Ahora que mi tiempo programado como empleado gubernamental especial llega a su fin, quiero dar las gracias al presidente Donald Trump por la oportunidad de reducir el gasto despilfarrador”, escribió en su cuenta de X.
También expresó que la misión de DOGE “se fortalecerá con el tiempo”, pese a su renuncia.


