Entre lágrimas, lodo y desconsuelo, decenas de familias en Tegucigalpa comenzaron este fin de semana las labores de limpieza y remoción de escombros tras las fuertes lluvias que provocaron inundaciones y daños materiales en distintas colonias de la capital hondureña.
Las personas damnificadas, muchas de ellas albergadas temporalmente por la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), regresaron a sus hogares para constatar los estragos que dejó el agua.
Con tristeza, observaron cómo sus enseres domésticos, muebles y electrodomésticos quedaron inservibles, mientras otros se enfrentaban a la pérdida total de sus viviendas.
“Nos quedamos sin nada, pero gracias a Dios estamos vivos”, expresó entre sollozos una vecina de la colonia 1 de Diciembre, una de las zonas más afectadas.
Vecinos y voluntarios se sumaron a las labores de limpieza, utilizando palas, escobas y baldes para retirar el barro acumulado en calles y viviendas.
En algunos sectores, el agua alcanzó niveles que superaron el metro de altura, arrastrando vehículos, basura y escombros.
Según reportes de Copeco, más de 600 barrios y colonias del Distrito Central son consideradas zonas vulnerables durante la temporada lluviosa, debido al deterioro del sistema de drenaje y la falta de obras de mitigación.
En distintos puntos de la ciudad, el panorama es desolador: calles llenas de lodo, muros colapsados y automóviles parcialmente destruidos. Algunos ciudadanos perdieron incluso sus medios de transporte.
Las autoridades locales han intensificado los operativos de limpieza y apoyo humanitario, mientras que el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) advirtió que las lluvias continuarán en los próximos días a causa de una vaguada en el Caribe y la convergencia de humedad proveniente del Pacífico.
En tanto, los afectados piden ayuda urgente y soluciones sostenibles que eviten que tragedias como esta se repitan cada año con la llegada de la temporada de lluvias.
Más de 600 barrios y colonias en riesgo por las lluvias en Tegucigalpa


