Lo que parecía un vuelo rutinario desde San Pedro Sula hacia Madrid terminó convirtiéndose en una carrera contra el tiempo a miles de pies de altura, luego de que una pasajera hondureña sufriera un paro cardiorrespiratorio en pleno trayecto sobre el océano Atlántico.
La afectada fue identificada como Fanny Doninelli, de 70 años, quien colapsó de manera repentina dentro de la aeronave de la aerolínea Air Europa, generando momentos de tensión entre pasajeros y tripulación.
Ante la emergencia, dos médicos hondureños que viajaban en el mismo vuelo respondieron de inmediato al llamado de auxilio. Se trata del doctor Carlos Umaña y la doctora Tirsa López, quienes asumieron la atención de la paciente en condiciones limitadas.
Ambos profesionales realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en el pasillo del avión, logrando estabilizar a la pasajera con el apoyo de la tripulación, que facilitó oxígeno, equipo médico y los insumos disponibles a bordo.
Sin embargo, debido a la gravedad del cuadro clínico, Umaña recomendó al capitán desviar el vuelo hacia el aeropuerto más cercano, al considerar que la paciente no resistiría el resto del trayecto.
En respuesta, el piloto del Boeing 787 Dreamliner ejecutó un aterrizaje de emergencia en Lisboa, priorizando la atención médica sobre la ruta intercontinental prevista.
A su llegada, un equipo de paramédicos esperaba en pista para trasladar a la mujer a una unidad de cuidados intensivos, donde permanece bajo observación especializada.
El desenlace favorable de la emergencia fue posible gracias a la rápida intervención de los médicos, la coordinación de la tripulación y la colaboración de los pasajeros, quienes mantuvieron la calma durante la crítica situación.


