A través de su portal oficial Vatican News, el Vaticano destacó la caminata de oración por la paz y la democracia realizada en Tegucigalpa, más de cincuenta ciudades de Honduras y comunidades hondureñas en el extranjero, en la que participaron conjuntamente fieles católicos y evangélicos.
La jornada buscó enviar un mensaje de unidad, esperanza y reconciliación de cara a las elecciones generales previstas para noviembre de 2025.
Los organizadores subrayaron que el propósito principal fue reafirmar la fe en Jesucristo como base de la convivencia pacífica y recordar que, a pesar de las diferencias, el país puede “caminar junto”.
Un llamado a la paz y a la democracia
En el acto de clausura, el arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher, y el pastor Gerardo Irías, presidente de la Confraternidad Evangélica, leyeron un mensaje conjunto en el que recalcaron que “toda Honduras ha visto que sí es posible caminar juntos. La diversidad en la libertad nos enriquece mutuamente”.
Asimismo, invitaron a la ciudadanía a participar de forma consciente y responsable en las elecciones generales del próximo 30 de noviembre.
“Lo reiteramos, es necesaria y es posible una Honduras en la que se viva la verdad, la justicia, la libertad, la honestidad y la equidad”, señalaron.
El pronunciamiento también estuvo dirigido a los candidatos a cargos de elección popular, a quienes animaron a promover el diálogo y el bien común, además de transparentar los valores que sustentan sus propuestas políticas.
Fe y esperanza compartida
La masiva participación fue interpretada por las Iglesias como una expresión de civismo y fervor patriótico.
“Hoy, en muchas ciudades de nuestra patria y más allá de nuestras fronteras, hemos caminado juntos movidos por la fe en Jesucristo y por un sincero amor a Honduras.
Con este acto pacífico y pacificador queremos dar un mensaje de esperanza a todos los hondureños”, expresa el comunicado final.
Los organizadores resaltaron que, aunque los participantes provenían de distintos contextos y credos, todos compartieron los valores del Evangelio: paz, honorabilidad y reconocimiento mutuo.
Convocada desde el 18 de julio, la iniciativa reunió a miles de personas, tanto en las calles como en oración desde sus hogares.
Los organizadores concluyeron que la jornada confirma que el pueblo hondureño anhela paz, justicia y unidad en un momento crucial para el país.


