El tifón Kalmaegi, considerado uno de los más potentes de la actual temporada, se degradó este viernes a depresión tropical después de causar una estela de destrucción en el sudeste asiático.
El fenómeno ha dejado al menos 188 muertos y 135 desaparecidos en Filipinas, además de cinco víctimas mortales en Vietnam.
Kalmaegi azotó entre el martes y el miércoles la región central de Filipinas, donde afectó a más de 2,4 millones de personas en unas 5.000 comunidades que resultaron inundadas o afectadas por deslizamientos de tierra y caída de árboles, según datos oficiales del Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres.
La provincia de Cebú fue la más golpeada, con 139 fallecidos, mientras que otras muertes se registraron en Negros Occidental (24), Negros Oriental (9) y Agusan del Sur (6), además de otras regiones con víctimas aisladas.
El presidente Ferdinand Marcos Jr. visitó este viernes las zonas más devastadas y expresó sus condolencias a las familias afectadas.
El mandatario declaró el estado de calamidad nacional el jueves, para facilitar el acceso a fondos de emergencia y acelerar los procesos de reconstrucción y asistencia humanitaria.
Tras su paso por Filipinas, Kalmaegi continuó hacia el sur de Laos y el norte de Camboya, antes de impactar la noche del jueves en la costa central de Vietnam, donde también causó derrumbes e inundaciones.
El Gobierno vietnamita informó que ocho mil viviendas resultaron dañadas, 700 destruidas completamente, y medio millón de personas fueron evacuadas de las zonas costeras de Da Nang y Quang Ngai.
Además, seis aeropuertos suspendieron operaciones preventivamente, aunque los vuelos comenzaron a restablecerse este viernes.
Mientras tanto, las autoridades filipinas se preparan ante la amenaza de un nuevo fenómeno: el tifón Fung-wong, calificado por el departamento meteorológico PAGASA como “enorme y muy intenso”, con vientos sostenidos de hasta 215 kilómetros por hora.
Se prevé que este nuevo sistema impacte el domingo por la noche en la isla de Luzón, donde se encuentra Manila, lo que ha encendido las alertas en todo el archipiélago.


