Los problemas de la realeza están lejos de terminar para el príncipe Andrés y Sarah Ferguson.
Ahora, un destacado biógrafo real ha afirmado que existe una “muy buena posibilidad” de que la pareja termine en prisión.
El príncipe Andrés y Sarah Ferguson podrían ir a prisión

En declaraciones a TalkTV, Andrew Lownie, ha dicho que la Familia Real lo “descartará” debido al “daño a la reputación” que ha causado el príncipe Andrés.
El señor Lownie ha declarado lo siguiente:
“Creo que las autoridades querrán seguir adelante con algunas de estas investigaciones, presentarán cargos. Creo que si lo hacen, hay muchas posibilidades de que tanto él como Sarah acaben en prisión”.
También aseguró que el duque de York abusó de la posición de responsabilidad que le había otorgado la difunta reina Isabel II al llevar a su amante en visitas oficiales.
“La desfachatez, la sensación de que podía salirse con la suya… Iba de visita oficial a Tailandia, pagada por los contribuyentes y llevaba a su amante para que lo acompañara en el coche durante los actos oficiales. ¡Llegaba a contratar a 40 prostitutas en cuatro días!” declaró Lownie.
“Es evidente que micha gente lo encubrió y lo protegió y me temo que entre ellos se encontraba la Reina. Este problema debería haberse solucionado hace años, el Palacio tiene la culpa”.
El escándalo real
Los vínculos del príncipe Andrés con Jeffrey Epstein han vuelto a acaparar los titulares, tras la renovada atención prestada a las acusaciones de Virginia Giuffre, su denuncia por abuso sexual, después de la publicación de su libro póstumo.
El Mail in Sunday, reveló la semana pasada que el príncipe Andrés intentó involucrar a la Policía Metropolitana y a uno de los asesores más importantes de la Reina Isabel para difamar a Virginia, por haberlo acusado.
Un correo electrónico explosivo reveló cómo Andrés le pidió a su guardaespaldas policial, pagado con fondos públicos, que investigara a la joven “mentirosa”.
Supuestamente, el príncipe facilitó detalles como su fecha de nacimiento y su número de seguridad social, información que se cree que fue proporcionada por Epstein.
Nuevas revelaciones han demostrado que Andrés mintió al Palacio de Buckingham y al público británico cuando afirmó haber roto relaciones con Jeffrey Epstein en diciembre del 2010, tras haber salido libre de prisión.
Doce semanas después, el príncipe le envió un correo electrónico a Epstein diciéndole que estaban “juntos en esto” y expresó su deseo de “jugar un poco más pronto”.
Mientras tanto, Sarah Ferguson, la ex esposa del duque, también se ha enfrentado a un renovado escrutinio en medio de acusaciones de que Epstein la financió secretamente durante 15 años.
El pederasta convicto supuestamente se quejó con sus amigos sobre los “modos de aprovechamiento” de Sarah en correos electrónicos que sugería que su apoyo financiero iba mucho más allá de las 15.000 libras esterlinas que ella admitió haber recibido de él.
El escándalo surge en un momento en el que el príncipe Andrés se enfrente a la humillante perspectiva de que los diputados debatan su estilo de vida y sus condiciones de vida en la Cámara de los Comunes.
En medio de creciente exigencias de rendición de cuentas por sus vínculos con Epstein.


