Un nuevo estudio basado en corales milenarios de las islas Galápagos revela que el cambio climático estaría intensificando considerablemente el fenómeno de El Niño.
La investigación, publicada en la revista Science, señala que la variabilidad actual de El Niño es 36,5 % mayor que durante la era preindustrial.
El estudio fue desarrollado por investigadores británicos y estadounidenses, quienes analizaron registros naturales conservados en corales para reconstruir las condiciones climáticas durante los últimos mil años.
El Niño-Oscilación del Sur ocurre cuando las aguas superficiales del Pacífico central y oriental experimentan un calentamiento anormal que modifica los patrones atmosféricos globales.
Este fenómeno puede provocar importantes alteraciones climáticas, entre ellas sequías prolongadas, inundaciones, incendios forestales y episodios de blanqueamiento coralino en diferentes regiones del planeta.
Sus efectos también alcanzan actividades esenciales como la agricultura y pueden generar consecuencias importantes para la salud pública, especialmente en comunidades vulnerables.
Durante las últimas décadas se han registrado varios episodios de El Niño particularmente intensos, caracterizados por un calentamiento extendido sobre amplias zonas del Pacífico tropical.
Sin embargo, determinar la influencia del calentamiento provocado por las actividades humanas había resultado complicado debido a la variabilidad natural que caracteriza históricamente este fenómeno climático.
Los corales aportaron información clave
Para investigar esta relación, los científicos utilizaron corales modernos y fosilizados de Galápagos, cuya composición química conserva información sobre las temperaturas oceánicas durante su crecimiento.
Los corales crecen aproximadamente entre uno y dos centímetros anualmente mediante capas de carbonato cálcico, registrando químicamente las condiciones del agua donde se desarrollaron.
Debido a que Galápagos está ubicada en el Pacífico oriental, sus corales constituyen una fuente especialmente sensible para estudiar las variaciones relacionadas con El Niño.
Los investigadores reconstruyeron las temperaturas superficiales del mar durante aproximadamente mil años utilizando mediciones geoquímicas obtenidas de diferentes muestras de coral.
Posteriormente, compararon los cambios registrados con simulaciones de doce modelos climáticos correspondientes a condiciones preindustriales, anteriores aproximadamente al año 1850.
Mayor intensidad durante las últimas décadas
Los resultados mostraron que la variabilidad de El Niño aumentó considerablemente junto con el calentamiento global, registrándose el incremento más pronunciado durante las últimas cuatro décadas.
La investigación determinó que la variabilidad moderna es 36,5 % superior a la registrada durante la era preindustrial, principalmente por episodios más frecuentes e intensos.
Según los investigadores, no existe otro período durante los últimos mil años con eventos de El Niño tan intensos como los observados actualmente.
La autora principal, Julia Cole, directora del Departamento de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente de la Universidad de Michigan, destacó la importancia de estos resultados.
Cole señaló que durante las últimas cuatro décadas la severidad de El Niño ha mostrado un comportamiento excepcional al compararse con los registros climáticos disponibles.
Los hallazgos aportan nuevas evidencias sobre cómo el cambio climático está modificando la intensidad de un fenómeno natural con repercusiones sobre ecosistemas, agricultura y poblaciones.
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