El Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump reportó la detención de unas 2,100 personas durante una operación migratoria de 30 días en el estado de Nueva York, como parte de una ofensiva federal contra personas en situación migratoria irregular.
El anuncio fue realizado este martes por el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, quien aseguró que las personas detenidas tenían antecedentes o vínculos con distintos delitos.
La operación, denominada “Manzana Podrida”, se concentró principalmente en la ciudad de Nueva York y otras zonas del estado, entre ellas Long Island y el valle del Hudson.
Según Mullin, entre los arrestados se encuentran presuntos integrantes de pandillas y personas acusadas de delitos graves. El funcionario calificó a los detenidos como una amenaza para la seguridad pública.
Sin embargo, durante la conferencia de prensa también dejó claro que la política migratoria de la Administración Trump no se limitará a personas con antecedentes penales.
Mullin afirmó que las autoridades federales continuarán deteniendo y deportando a inmigrantes que permanezcan ilegalmente en Estados Unidos, independientemente de si tienen o no condenas criminales.
Críticas a autoridades de Nueva York
El funcionario federal cuestionó las políticas migratorias implementadas por las autoridades demócratas de Nueva York, particularmente las medidas asociadas a las llamadas ciudades santuario, que restringen la colaboración de las fuerzas policiales locales con las autoridades federales de inmigración.
Mullin dirigió sus críticas contra la gobernadora Kathy Hochul y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, a quienes responsabilizó de limitar la cooperación con las agencias federales.
También cuestionó una legislación estatal recientemente implementada que restringe los acuerdos conocidos como 287(g), mediante los cuales agencias policiales locales pueden colaborar con las autoridades federales en determinadas tareas relacionadas con inmigración.
De acuerdo con el secretario del DHS, las autoridades locales habrían liberado de centros penitenciarios a unas 13,000 personas que tenían órdenes de detención emitidas por el DHS o el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Mullin sostuvo que de ese grupo las autoridades federales lograron detener a 2,100 personas durante la operación, aunque advirtió que los operativos continuarán.
ICE no patrullará cerca de centros electorales
Consultado sobre las próximas elecciones de medio mandato, el funcionario negó que los agentes de ICE y otras agencias migratorias tengan previsto realizar patrullajes alrededor de los centros de votación.
Explicó que los agentes únicamente intervendrían en esos lugares si existe una amenaza o si deben cumplir una orden de detención específica.
Mullin también adelantó que las autoridades migratorias que realizan labores de campo podrían comenzar a utilizar cámaras corporales a finales de noviembre, una medida que, según explicó, busca reforzar la seguridad tanto de los agentes como de la población durante los operativos.
La ofensiva migratoria en Nueva York se suma a las medidas impulsadas por la Administración Trump para intensificar el control migratorio y acelerar las deportaciones de personas que permanecen irregularmente en el país.
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