El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que su país e Irán alcanzaron un acuerdo para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, poniendo fin a más de tres meses de tensiones y negociaciones derivadas del conflicto en Oriente Medio.
A través de una publicación en su red social Truth Social, el mandatario republicano informó que, como parte del entendimiento, Washington levantará el bloqueo marítimo impuesto a la entrada y salida de buques en los puertos iraníes.
«El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Felicitaciones a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peaje del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. ¡Buques del mundo, arranquen sus motores! ¡Que fluya el petróleo!», escribió Trump, quien este domingo celebra su cumpleaños número 80.
Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien ha mediado entre Washington y Teherán durante las negociaciones, confirmó la existencia del acuerdo y adelantó que la firma oficial está prevista para el próximo 19 de junio en Suiza.
Sharif detalló además que ambas partes acordaron la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano, con el objetivo de consolidar el proceso de paz en la región.
El acuerdo busca cerrar el capítulo de la guerra iniciada el pasado 28 de febrero, tras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, que derivó en la muerte del entonces líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jameneí, quien permaneció en el poder desde 1989.
Tras esos acontecimientos, Teherán respondió con ataques contra Israel y otros países de la región que albergan bases militares estadounidenses, además de ordenar el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo por donde transita aproximadamente el 20 % del petróleo global.
El bloqueo del paso marítimo provocó importantes perturbaciones en los mercados energéticos y en el comercio internacional, incrementando la preocupación por el suministro mundial de crudo.
Estados Unidos e Irán habían alcanzado un alto el fuego en abril pasado y, desde entonces, mantuvieron negociaciones para poner fin a las hostilidades y garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz, un paso considerado clave para la estabilidad económica y energética mundial.


