La Fiscalía de Estados Unidos presentó este jueves una nueva acusación contra el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a quienes señala de haber conspirado para cometer actos de tortura contra opositores políticos y ciudadanos estadounidenses durante el gobierno del exmandatario.
El nuevo pliego de cargos, presentado ante un tribunal federal de Manhattan, incorpora la conspiración para cometer tortura al proceso que ambos ya enfrentaban por delitos relacionados con narcoterrorismo, tráfico de cocaína y posesión de armas. De acuerdo con los fiscales, Maduro y Flores habrían participado en un sistema de represión que utilizaba detenciones arbitrarias, violencia y tortura para silenciar a quienes eran considerados una amenaza para el régimen.
La acusación describe diversos métodos de tortura que presuntamente fueron utilizados por organismos de seguridad e inteligencia venezolanos, entre ellos descargas eléctricas, golpes, asfixia, aislamiento prolongado, privación de alimentos y agua, desnudez forzada y amenazas contra familiares de los detenidos. Entre las víctimas señaladas figuran también tres ciudadanos estadounidenses.
Uno de los casos incluidos en el expediente corresponde a un militar venezolano detenido por sospechas de conspiración contra el gobierno. Según los fiscales, durante los interrogatorios habría sido sometido a descargas eléctricas y suspendido de manos y pies.
El documento también recoge el caso de ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela. En uno de los episodios descritos, un estadounidense habría sufrido golpes y descargas eléctricas durante su encarcelamiento, además de otros métodos de abuso. Las autoridades estadounidenses sostienen que estos hechos formaban parte de un mecanismo de represión dirigido contra personas consideradas amenazas para Maduro.
Maduro y Flores permanecen detenidos en Nueva York desde que fueron capturados el 3 de enero de 2026 en Caracas durante una operación de fuerzas estadounidenses. Ambos se han declarado no culpables de los cargos originales y sus abogados han cuestionado la legalidad de su detención y han planteado argumentos relacionados con inmunidad.
En paralelo, Flores compareció este jueves para solicitar que se le permitiera abandonar la cárcel y cumplir el proceso bajo arresto domiciliario debido a problemas de salud. Su defensa argumentó que necesita atención por afecciones cardíacas y que ha experimentado un deterioro físico durante su encarcelamiento.
Sin embargo, un juez federal rechazó la solicitud de libertad de Flores, al considerar, entre otros elementos, la solidez de las pruebas presentadas por los fiscales y el riesgo de fuga.
El juicio contra Maduro y Flores está previsto para el 1 de junio de 2027, aunque el proceso todavía enfrenta distintas disputas legales, incluida la discusión sobre la inmunidad que sus abogados pretenden hacer valer.
Si fueran declarados culpables de la nueva acusación, los fiscales estadounidenses sostienen que ambos podrían enfrentar una pena mínima obligatoria de 50 años de prisión, además de las posibles sanciones correspondientes a los demás cargos.


