Los cuerpos de dos menores de 12 y 13 años fueron hallados en una estación del metro de Nueva York, tras perder la vida presuntamente mientras practicaban ‘subway surfing’, una arriesgada moda que se ha viralizado en redes sociales.
De acuerdo con información publicada por The New York Times, ambos adolescentes murieron tras subirse al exterior de un tren en movimiento, una práctica que las autoridades neoyorquinas han intentado frenar en los últimos años debido a su peligrosidad.
“Es desgarrador que dos jóvenes hayan desaparecido porque de alguna manera pensaron que viajar fuera de un tren subterráneo era un juego aceptable”, expresó Demetrius Crichlow, presidente de la Autoridad de Tránsito de Nueva York.
El funcionario hizo un llamado a la responsabilidad colectiva, advirtiendo que “los padres, profesores y amigos deben ser claros con sus seres queridos: subirse al techo de un vagón del metro no es surfear, es un suicidio”.
En respuesta al incremento de estos incidentes, las autoridades municipales y estatales han intensificado sus esfuerzos para disuadir a los jóvenes de practicar subway surfing.
Desde 2023, la policía utiliza drones de vigilancia para detectar a los infractores en tiempo real.
La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) también trabaja con plataformas como TikTok para eliminar contenido que promueva esta práctica; en lo que va de 2025, se han retirado más de 1.800 videos relacionados.
Además, se han lanzado campañas de concienciación, incluyendo una con la participación de la rapera Cardi B, ganadora del Grammy.
El subway surfing consiste en subir al techo o los costados de los trenes del metro mientras están en movimiento, una práctica que existe desde los primeros años del sistema subterráneo neoyorquino, pero que ha resurgido con fuerza gracias a los videos virales.
Según datos oficiales, tres personas han muerto en 2025 intentando realizar esta actividad, incluido un adolescente de 15 años encontrado sin vida sobre un vagón en Queensboro Plaza en julio.
En 2024 se reportaron seis fallecimientos, mientras que en 2023 fueron cinco, y entre 2018 y 2022, solo se registraron cinco casos en total.
Las autoridades reiteran su llamado a los jóvenes para que comprendan los riesgos mortales de estas prácticas, que han convertido las redes sociales en un escenario de tragedias evitables.


