El presidente estadounidense Donald Trump, acompañado de su esposa Melania, llegó al castillo de Windsor, donde fue recibido por los reyes de Inglaterra y los príncipes de Gales, marcando el primer día de su segunda visita oficial a Reino Unido.
Ceremonia histórica
El helicóptero Marine One aterrizó alrededor de las 12:15 (11:15 GMT) en el recinto real, dando inicio a una ceremonia sin precedentes en honor al mandatario estadounidense, considerado el único presidente en realizar una segunda visita de Estado a este país.
En un entorno protegido y alejado de los manifestantes, el príncipe William y la duquesa Catherine acompañaron a Trump y Melania hacia el encuentro con el rey Carlos III y la reina Camilla.
Joining Their Majesties to welcome President Trump and First Lady Melania Trump to Windsor today 🇺🇸🤝🇬🇧 pic.twitter.com/WDiakadVub
— The Prince and Princess of Wales (@KensingtonRoyal) September 17, 2025
Al estrechar la mano del monarca, se dispararon 41 cañonazos simultáneos, replicando la tradición en la Torre de Londres, mientras 120 caballos y 1.300 miembros del ejército británico participaban en la ceremonia.
Funcionarios británicos describieron el evento como la mayor bienvenida ceremonial militar para una visita de Estado en la memoria reciente.
Posteriormente, los Trump y la realeza participaron en una procesión de carruajes a través de la finca de Windsor hacia el castillo de casi 1.000 años de antigüedad, donde el presidente estadounidense pasará dos noches como huésped oficial.
The grandest of welcomes, for the closest of allies. 🇬🇧 🇺🇸
The UK Armed Forces uphold their reputation for world-class ceremonial as 1,300 personnel take part in a grand state welcome for US President Donald J. Trump.💂
The scale and spectacle of the ceremonial is unprecedented… pic.twitter.com/NWUIkJpnik
— Ministry of Defence 🇬🇧 (@DefenceHQ) September 17, 2025
Agenda discreta y alejada de Londres
Debido a su impopularidad en Reino Unido, todos los actos oficiales se realizaron a puerta cerrada, lejos de las multitudes.
Durante la jornada final, prevista para el jueves, Trump no visitará Londres; en su lugar, se trasladará a Chequers, residencia oficial campestre del primer ministro británico, Keir Starmer, a unos 70 km de la capital.
Manifestaciones y protestas
A pesar de su aislamiento, decenas de manifestantes anti Trump se concentraron cerca del castillo, coreando consignas y mostrando pancartas en su contra.
El grupo “Led by Donkeys”, conocido por sus campañas humorísticas de crítica política, proyectó imágenes de Trump junto a Jeffrey Epstein sobre una torre de Windsor, resultando en cuatro arrestos, según informó la policía local.
Comentarios del presidente
Antes de su partida desde Washington, Trump manifestó su entusiasmo por la visita: “Dicen que el castillo de Windsor es lo máximo, así que va a estar genial”, señaló el mandatario de 79 años.
La visita marca un capítulo significativo en la relación entre Estados Unidos y Reino Unido, combinando protocolo histórico, ceremonial militar y diplomacia discreta, en un contexto de tensiones políticas y protestas públicas que reflejan la polarización en torno al expresidente estadounidense.


