El Presupuesto Reformulado 2026, aprobado por un monto de 444,335.8 millones de lempiras, continúa generando reacciones en el ámbito político nacional, luego de que autoridades del Poder Ejecutivo y diputados destacaran su enfoque social y su construcción basada en consensos.
El titular de la Secretaría de Finanzas, Emilio Hércules, subrayó que el instrumento financiero fue elaborado mediante un proceso de diálogo entre distintos sectores políticos, lo que permitió su aprobación en el Congreso Nacional. El funcionario agradeció el respaldo de su equipo técnico y del Legislativo, al tiempo que señaló que el presupuesto responde a las condiciones económicas actuales del país.
Hércules afirmó que el plan mantiene una orientación de responsabilidad fiscal, calificándolo como un presupuesto “realista, financiable y transparente”. Asimismo, destacó que prioriza sectores estratégicos como salud, educación e infraestructura, con el objetivo de impulsar la generación de empleo y mejorar la calidad de los servicios públicos.
En la misma línea, la diputada del Partido Nacional, Lissi Cano, valoró la aprobación del presupuesto, asegurando que este “pone a la gente primero”, al incrementar la inversión en educación, fortalecer el sistema de salud, impulsar la infraestructura y asignar mayores recursos a las municipalidades.
Cano añadió que la aprobación del presupuesto refleja una visión enfocada en “dignidad, oportunidades y mejores condiciones de vida para miles de hondureños”, destacando el impacto que estos recursos podrían tener en las comunidades del país.
Con estas posturas, el Presupuesto Reformulado 2026 se posiciona como una de las principales apuestas fiscales del año, en medio de expectativas sobre su ejecución y el impacto que tendrá en los distintos sectores sociales y económicos.


