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sábado, agosto 15, 2026

Deudas, pérdidas y reformas: los retos que enfrenta la ENEE para recuperar su estabilidad

Tegucigalpa, Honduras. La recuperación financiera y operativa de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) no será inmediata y podría extenderse durante varios años, debido a los problemas estructurales y financieros acumulados por la estatal a lo largo de décadas, afirmó su gerente, Guillermo Peña Panting.

El funcionario explicó que la situación de la empresa requiere mucho más que cambios legales, pues considera indispensable mantener una operación eficiente, estabilidad institucional y medidas sostenidas para corregir las deficiencias que han afectado a la estatal.

Según Peña Panting, la ENEE ha conseguido reducir su déficit mensual de aproximadamente L1,300 millones a L1,100 millones, aunque la empresa continúa enfrentando una situación financiera compleja. A finales de julio, el gerente también había señalado que las pérdidas rondaban los L40 millones diarios, mientras la reforma al subsector eléctrico permanecía pendiente en el Congreso Nacional.

Avanza instalación de nuevos medidores

Uno de los frentes en los que la ENEE reporta avances es la incorporación de nuevos usuarios al sistema formal mediante la instalación de medidores.

La empresa recibe alrededor de 5,000 solicitudes mensuales, pero actualmente cuenta con capacidad para realizar unas 2,800 instalaciones al mes. De acuerdo con Peña Panting, los nuevos usuarios presentan niveles de mora relativamente bajos, debido a que buscan acceder a un servicio formal y estable para sus viviendas o establecimientos.

La ampliación de la medición también representa un elemento importante para fortalecer la gestión comercial y mejorar el control sobre el consumo eléctrico.

Instituciones públicas mantienen deuda de L9,000 millones

Otro de los problemas pendientes es la deuda acumulada por instituciones del Estado con la ENEE. Peña Panting cifró el monto heredado en aproximadamente L9,000 millones.

La Secretaría de Finanzas participa en el proceso de regularización de estos compromisos con el objetivo de reducir los atrasos y aliviar la presión financiera sobre la estatal.

La situación de las obligaciones de la ENEE continúa siendo uno de los principales retos para las finanzas públicas. El Fondo Monetario Internacional también ha señalado que las pérdidas eléctricas son un factor central de las dificultades financieras de la empresa y ha planteado medidas para reducirlas gradualmente.

Además, el Presupuesto General de la República de 2026 autoriza a la ENEE operaciones de financiamiento de hasta L2,000 millones para atender deudas atrasadas con proveedores de energía, así como mecanismos de gestión de pasivos.

Reforma eléctrica sigue pendiente en el Congreso

En el ámbito legislativo, la reforma al subsector eléctrico continúa siendo uno de los principales instrumentos planteados para reorganizar y modernizar el sistema.

El Congreso Nacional informó en julio que el proyecto seguía en proceso de construcción de consensos y que las distintas bancadas habían solicitado tiempo para presentar contrapropuestas antes de avanzar hacia su votación. El Legislativo también ha reiterado que la iniciativa no contempla la privatización de la ENEE.

La propuesta busca reestructurar el funcionamiento del sector eléctrico, mejorar la calidad del servicio, reducir costos y fortalecer la sostenibilidad financiera de la estatal.

Peña Panting confirmó que el Ejecutivo ya concluyó la revisión de la propuesta e incorporó disposiciones destinadas a proteger los activos estratégicos de la ENEE. Entre los planteamientos también figura la creación de sociedades mercantiles unipersonales y estatales.

Mientras el proyecto permanece a la espera de su discusión legislativa, la administración de la ENEE sostiene que la recuperación de la empresa debe entenderse como un proceso de largo plazo.

El reto, según las autoridades, pasa por reducir las pérdidas, mejorar la gestión comercial, ordenar las obligaciones financieras, fortalecer la operación y garantizar estabilidad institucional para que los cambios puedan mantenerse más allá de una administración gubernamental.

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