María Verónica Soto, de 64 años, vivió un emotivo reencuentro con sus hijas gemelas, María Beatriz y Adelia Rose Mereu Chessa, después de 45 años de separación. El encuentro tuvo lugar en la ciudad chilena de Concepción, tras el regreso de las gemelas desde Italia, donde crecieron.
Las hermanas, hoy de 46 años, fueron separadas de su madre durante la dictadura de Pinochet, entre 1973 y 1990. Durante ese período, miles de bebés fueron sustraídos de sus madres biológicas y entregados en adopciones ilegales, principalmente a familias en Estados Unidos y Europa.
En Chile, estos casos son conocidos como “los Niños del Silencio”, y representan una de las heridas más profundas de la historia reciente del país. Las víctimas han buscado durante décadas justicia y, en muchos casos, la posibilidad de reencontrarse con sus familias biológicas.
El reencuentro de Soto con sus hijas marca un momento de alegría y alivio, y simboliza la esperanza de que otras familias separadas por circunstancias similares puedan finalmente reunirse.
Este caso vuelve a poner en relieve la importancia de reconocer y reparar las injusticias cometidas durante la dictadura, así como la necesidad de apoyar a las víctimas en la reconstrucción de sus vínculos familiares. (Con información de CNN)


