Las deportaciones de menores hondureños continúan en niveles preocupantes, según datos oficiales de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), que reporta una atención constante a niños, niñas y núcleos familiares retornados al país en los primeros meses del año.
De acuerdo con la Senaf, entre el 1 de enero y el 28 de febrero fueron atendidas 291 personas retornadas, de las cuales 190 son menores de edad y 101 corresponden a núcleos familiares.
Las cifras evidencian que la migración infantil sigue siendo un fenómeno persistente, pese a los esfuerzos de contención en la región.
Del total de menores retornados, 109 son niños y 81 niñas. En cuanto a los rangos de edad, 49 menores tienen menos de cinco años, 56 se encuentran entre los 6 y 11 años, y 85 están en el rango de 12 a 17 años, lo que refleja que la migración afecta a todas las etapas de la niñez y adolescencia.
El informe detalla además que 138 menores retornaron acompañados, mientras que 52 lo hicieron sin compañía de un adulto, una situación que incrementa su nivel de vulnerabilidad y demanda una atención especial por parte de las instituciones del Estado.
En relación con los países de procedencia, Estados Unidos se mantiene como el principal punto de retorno, con 231 menores deportados, seguido de México con 54 y Guatemala con seis. En cuanto a la logística de retorno, 252 personas regresaron por vía aérea y 39 por vía terrestre.
Las autoridades reiteran la necesidad de fortalecer las políticas de protección, prevención y reintegración, ante un flujo migratorio infantil que no muestra señales claras de reducción.
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