El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) registró este lunes un fuerte incremento del 5,74 %, ubicándose en 88,66 dólares por barril, en medio de un repunte de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán que sacudieron nuevamente los mercados energéticos.
A las 09:00 hora local (13:00 GMT), los contratos de futuros del WTI para el mes de mayo, referencia en el mercado estadounidense, avanzaban 4,81 dólares respecto al cierre del viernes, cuando el crudo había caído más de un 12 % tras el anuncio de la reapertura de una vía marítima estratégica.
El aumento se produjo luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que la Armada estadounidense atacó y se apoderó de un buque de carga de bandera iraní cerca del estrecho de Ormuz, en el marco de un operativo que, según Washington, respondió a intentos de violar un bloqueo naval en la zona.
El incidente elevó la tensión con Irán, cuyo Ejército denunció la acción como una violación del alto el fuego vigente de dos semanas entre ambos países. Teherán aseguró además haber respondido con ataques de drones contra embarcaciones estadounidenses, aumentando la preocupación por una posible escalada militar en una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.
Según la versión iraní, el buque intervenido era un portacontenedores que se desplazaba desde China hacia su destino final.
En paralelo, el gobierno iraní confirmó este lunes que no tiene previsto participar, por el momento, en una nueva ronda de negociaciones con Washington, pese a la presencia de una delegación estadounidense en ruta hacia Pakistán, país mediador en el proceso.
“Por el momento, no tenemos planes para la próxima ronda de negociaciones y no se ha tomado ninguna decisión al respecto”, declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, quien además acusó a Estados Unidos de incumplir reiteradamente los términos del alto el fuego y de no mostrar compromiso con la vía diplomática.
Las conversaciones entre ambas delegaciones habían tenido un primer acercamiento el pasado 11 de abril en Islamabad, que concluyó sin acuerdo tras más de 20 horas de diálogo, reflejando la fragilidad del proceso de negociación en curso.
El nuevo episodio de tensión reaviva las preocupaciones en los mercados internacionales sobre la estabilidad del suministro energético, especialmente en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de exportación de petróleo a nivel global.


