La crecida del río Blanco provocó afectaciones en entre 40 y 50 familias de una comunidad de Santa Cruz de Yojoa, Cortés, luego de las intensas lluvias registradas en sectores montañosos de la zona.
De acuerdo con el reporte preliminar, el incremento repentino del caudal ocasionó el desbordamiento del afluente y permitió que el agua ingresara a varias viviendas. En algunos sectores, el nivel del agua habría alcanzado aproximadamente un metro de altura.
Las familias afectadas permanecen a la espera de una evaluación completa de los daños ocasionados por la inundación, mientras los equipos de respuesta realizan inspecciones para determinar las condiciones de las viviendas y establecer si existen otros sectores que podrían encontrarse en riesgo.
La situación se presenta mientras las autoridades meteorológicas mantienen vigilancia sobre las condiciones atmosféricas. El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) informó que una vaguada en superficie favorecerá este miércoles 16 de septiembre la presencia de nubosidad, lluvias y chubascos débiles dispersos en buena parte del territorio hondureño.
En el caso de Santa Cruz de Yojoa, los pronósticos meteorológicos consultados mantienen condiciones favorables para precipitaciones durante los próximos días, por lo que las comunidades cercanas a ríos y quebradas deben mantenerse atentas a posibles aumentos repentinos de los caudales.
Vigilancia ante nuevas crecidas
Las autoridades de gestión de riesgos continúan monitoreando la zona para determinar si será necesario adoptar nuevas medidas preventivas ante eventuales lluvias.
La crecida del río Blanco vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de las comunidades ubicadas cerca de afluentes, especialmente cuando se registran precipitaciones intensas en las zonas montañosas.
El episodio también se produce en un contexto de comportamiento irregular de las lluvias en Honduras. Copeco había advertido previamente que, aunque septiembre presentaría un incremento de las precipitaciones, su distribución sería variable y no necesariamente suficiente para revertir los efectos de la sequía que afecta a diferentes regiones del país.
Por ahora, las evaluaciones continúan en la comunidad afectada de Santa Cruz de Yojoa para establecer con mayor precisión el número de familias perjudicadas y la magnitud de los daños materiales.


