Las labores de búsqueda continúan este miércoles 1 de julio, ocho días después del desastre que, de acuerdo con cifras oficiales, deja al menos 2.000 fallecidos y 10.571 heridos.
Aunque el Gobierno venezolano no ha actualizado el número de desaparecidos, miles de rescatistas mantienen las operaciones en las zonas más afectadas.
La emergencia ha movilizado a la comunidad internacional. Más de 25 países, entre ellos Estados Unidos, México, El Salvador, Colombia, Francia y España, han enviado ayuda humanitaria, personal especializado, equipos médicos, alimentos y brigadas de rescate, incluyendo unidades caninas entrenadas para localizar sobrevivientes atrapados bajo estructuras colapsadas.
Tsunami, historia ejemplar
Entre esos perros destaca Tsunami, cuya historia ha conmovido dentro y fuera de Venezuela. Antes de convertirse en uno de los caninos de rescate más reconocidos del país, vivió una etapa marcada por el abandono y el maltrato.
En 2017, cuando apenas era un cachorro, fue rescatado por la Asociación Pro Defensa de los Animales (Aproa), donde recibió atención veterinaria y cuidados que le permitieron recuperarse.
Tras superar esa difícil etapa, inició un exigente proceso de entrenamiento para integrarse a equipos especializados en búsqueda y rescate.
Gracias a su capacidad para detectar rastros humanos incluso en zonas de difícil acceso, Tsunami se convirtió en un elemento clave durante operaciones de emergencia.
Su experiencia no comenzó con los recientes terremotos en Venezuela. En 2023 integró las brigadas internacionales que participaron en las labores de búsqueda tras los devastadores sismos registrados en Turquía y Siria.
También colaboró en los operativos desplegados después de los deslaves ocurridos en Las Tejerías y El Castaño, en el estado venezolano de Aragua.
Durante la actual emergencia, el border collie desarrolló su trabajo principalmente en La Guaira y Caracas, dos de las ciudades más golpeadas por los terremotos.
Según los reportes de los equipos de rescate, contribuyó a localizar a más de 300 personas, de las cuales al menos 25 permanecían atrapadas bajo edificios colapsados.
Su labor concluyó oficialmente luego de varios días de intensas jornadas entre montañas de concreto, polvo y estructuras inestables.
El esfuerzo dejó visibles signos de agotamiento físico, por lo que ahora permanece bajo el cuidado del médico veterinario Aníbal Hurtado, quien supervisa permanentemente su estado de salud.
Jorge Beens, fundador y director del Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención de Desastres (K-Sar Ecid), recordó que Tsunami también fue un animal rescatado antes de convertirse en un referente de las operaciones humanitarias, una historia que hoy inspira por su ejemplo de superación y resiliencia.
Además de Tsunami, decenas de perros especializados enviados por delegaciones internacionales han desempeñado un papel fundamental en la búsqueda de sobrevivientes.
Gracias a su entrenamiento y al trabajo coordinado con sus guías, estos caninos han permitido localizar personas en lugares donde la tecnología y los equipos convencionales enfrentan mayores dificultades.
Mientras las operaciones de rescate avanzan contra el tiempo, Tsunami deja una huella imborrable entre quienes lograron sobrevivir gracias a su intervención, consolidándose como uno de los grandes héroes de cuatro patas de esta tragedia que ha conmocionado a Venezuela y al mundo.
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