El Congreso Nacional entra esta semana en una etapa decisiva para las reformas a la Ley General de la Industria Eléctrica, una iniciativa que busca modificar el funcionamiento del subsector energético y enfrentar las millonarias pérdidas que registra la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
El presidente del Legislativo, Tomás Zambrano, anunció que este lunes recibirá la contrapropuesta elaborada por la bancada del Partido Liberal, después de varias semanas de análisis con especialistas del sector.
De acuerdo con Zambrano, una vez revisadas las observaciones de los liberales podrían existir condiciones para que el proyecto avance al tercer y último debate en el pleno durante esta semana. La información coincide con el anuncio del Congreso de que la discusión entró en una fase determinante para alcanzar consensos entre las diferentes bancadas.
Uno de los principales puntos de discusión es el futuro modelo de gestión de la ENEE. El proyecto plantea una reestructuración de las operaciones del sector eléctrico, con una separación de las funciones de generación, transmisión y distribución, además de cambios destinados a mejorar la eficiencia y atraer inversión.
Zambrano ha insistido en que la propuesta no contempla la privatización de la estatal. El Congreso también ha reiterado oficialmente que el objetivo de la reforma es fortalecer y modernizar la empresa pública, mejorar la transmisión y distribución y reducir sus pérdidas.
Pérdidas millonarias, uno de los argumentos centrales
El presidente del Congreso sostiene que uno de los principales motivos para modificar el marco legal es el deterioro financiero de la ENEE.
Según las cifras citadas por Zambrano, las pérdidas de la estatal superarían los 16,000 millones de lempiras anuales, equivalentes a aproximadamente 50 millones de lempiras diarios.
El argumento oficial es que reducir las pérdidas técnicas y no técnicas permitiría liberar recursos y mejorar las condiciones del sistema eléctrico, además de contribuir a elevar la calidad del servicio y reducir los problemas de suministro que afectan a los usuarios.
La propuesta también busca crear condiciones para atraer inversión al sector energético y modernizar una infraestructura que, según las autoridades, requiere importantes mejoras.
Liberales presentan contrapropuesta
La bancada del Partido Liberal ha trabajado durante las últimas semanas en una propuesta alternativa para introducir modificaciones al proyecto. Según lo informado por el Congreso, los liberales buscan incorporar mayores controles, transparencia y condiciones de equilibrio dentro del nuevo esquema.
El secretario del Legislativo, Carlos Ledezma, había señalado que las diferentes bancadas solicitaron tiempo para presentar contrapropuestas antes de que el dictamen fuera llevado nuevamente al pleno.
La entrega de este documento será determinante para conocer si los liberales acompañarán finalmente la iniciativa y bajo qué condiciones.
Debate político por la participación privada
El proyecto ha generado posiciones encontradas. Mientras el oficialismo sostiene que se trata de una transformación necesaria para rescatar financieramente a la ENEE, sectores de oposición han expresado preocupación por una eventual ampliación de la participación privada dentro del sistema eléctrico.
Un análisis del FOSDEH señala que la propuesta no establece una privatización inmediata de la ENEE, pero advierte que sí implica una reconfiguración importante de la gobernanza del sector, mediante separación de funciones, sociedades mercantiles de propiedad estatal y mecanismos de mercado.
Este punto constituye uno de los principales focos de debate antes de que el Congreso determine el contenido definitivo de la reforma.
Zambrano, sin embargo, ha sido enfático en que los bienes de la ENEE no serán vendidos y que la intención es fortalecer la empresa, modernizar sus redes y mejorar el servicio.
El presidente del Legislativo también ha llamado a las diferentes fuerzas políticas a mantener el diálogo para alcanzar acuerdos tanto en la reforma eléctrica como en otros proyectos considerados prioritarios.
Con la contrapropuesta liberal sobre la mesa, el Congreso deberá determinar en los próximos días si existen suficientes consensos para llevar la reforma a su último debate y posteriormente someterla a votación.
El desenlace de esta discusión será clave para definir el futuro modelo de gestión del sistema eléctrico hondureño y las medidas que se adoptarán para enfrentar las pérdidas financieras, mejorar el servicio y atender el reclamo de los usuarios por los constantes cortes de energía.


