El congresista estadounidense Mario Díaz-Balart afirmó que Venezuela ha sido tomada por un cártel narcoterrorista, identificado como el Cártel de los Soles.
A través de su cuenta de X, el legislador responsabilizó directamente a Nicolás Maduro de encabezar esta organización y de facilitar el tráfico ilegal de drogas hacia Estados Unidos.
Venezuela is not controlled by a government; it has been taken over by a narco-terrorist cartel, El Cartel de los Soles.
Maduro is the ringleader of this criminal organization, responsible for illegal drug trafficking into the United States and deaths of many Americans. pic.twitter.com/gWDCDJFlli
— Mario Díaz-Balart (@MarioDB) August 28, 2025
«Maduro es el cabecilla del grupo criminal y terrorista, el Cartel de los Soles, responsable de gran parte de las drogas que entran a Estados Unidos y amenazan la seguridad nacional de nuestro país», escribió Díaz-Balart.
Seguidamente, concluyó con una exigencia directa: “El régimen de Maduro en Venezuela es ilegítimo. Es hora de que se largue ya”.
Presión política en Washington
Las declaraciones del congresista se enmarcan dentro de la creciente presión de diversos sectores políticos estadounidenses hacia Venezuela.
La acusación se sustenta en informes de agencias de seguridad de Estados Unidos, que señalan a Maduro como líder del Cártel de los Soles, una organización narcoterrorista que opera en alianza con cárteles mexicanos y que introduce toneladas de drogas, incluyendo fentanilo y cocaína, en territorio estadounidense.
Estas drogas ilegales se vinculan con más de 70,000 muertes anuales por sobredosis en Estados Unidos, según cifras oficiales.
Por esta razón, el gobierno estadounidense mantiene actualmente una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca a la captura de Nicolás Maduro, a quien consideran un fugitivo de la justicia.
Repercusiones internacionales
La postura de Díaz-Balart refleja la preocupación de Estados Unidos por el impacto del narcotráfico en su territorio y la seguridad nacional.
Además, su declaración busca presionar a la comunidad internacional y a organismos multilaterales para aumentar la vigilancia y sanciones contra el régimen venezolano.
Expertos en política latinoamericana señalan que estas acusaciones se suman a un historial de denuncias sobre vínculos de altos funcionarios del gobierno venezolano con actividades criminales, incluyendo lavado de dinero y tráfico de drogas.
La combinación de presión política, sanciones económicas y campañas de visibilización internacional ha marcado una estrategia consistente de Estados Unidos para deslegitimar al gobierno de Maduro y promover un cambio político en Venezuela.
Contexto humanitario y social
Más allá del aspecto legal y de seguridad, la situación ha tenido graves efectos humanitarios en Venezuela, con una población que enfrenta escasez de alimentos, medicamentos y servicios básicos.
Según analistas, la vinculación del gobierno con redes criminales dificulta la recuperación económica y refuerza la percepción internacional de un Estado capturado por el crimen organizado.
La declaración de Díaz-Balart, contundente y sin matices, se suma a un clima de tensión diplomática que se ha intensificado en los últimos años entre Washington y Caracas, donde la lucha contra el narcotráfico y la protección de la seguridad nacional se presentan como prioridades estratégicas para Estados Unidos.


