Con el 79.05% de las actas escrutadas —equivalente a 15,139 de las 19,152 mesas instaladas a nivel nacional— el candidato presidencial del Partido Liberal, Salvador Nasralla, continúa en el primer lugar de la contienda electoral, según la más reciente actualización divulgada la mañana de este miércoles por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Nasralla acumula 1,017,652 votos (40.34%), una ventaja mínima frente al aspirante del Partido Nacional, que registra 998,256 votos (39.57%). La diferencia entre ambos candidatos no supera los 20,000 sufragios, configurando un escenario de virtual empate técnico.
Las cifras han registrado variaciones constantes conforme avanza el escrutinio, manteniendo en expectativa tanto a los partidos políticos como a la ciudadanía.
Caída del TREP incrementó la incertidumbre
La jornada del martes estuvo marcada por la caída del sistema TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares), que dejó de actualizar información durante varias horas.
La interrupción ocurrió cuando la plataforma permanecía detenida en un 57.03% de actas transmitidas, momento en el que la ventaja favorecía al nacionalista Nasry Asfura.
Pese a los problemas tecnológicos, las elecciones generales del 30 de noviembre han sido destacadas por su alta participación y por el ambiente ordenado en el que se desarrolló la votación.
Organismos internacionales, observadores nacionales, instituciones civiles y autoridades locales coincidieron en calificarlas como una verdadera “fiesta cívica”, resaltando que transcurrieron en paz y sin incidentes mayores.
Expectativa nacional por uno de los procesos más reñidos
Con ambas campañas afirmando contar con actas que les otorgan la victoria, la tensión y el interés ciudadano continúan en aumento.
El país se mantiene atento al avance del escrutinio general, que prosigue en los centros logísticos electorales.
De acuerdo con la Ley Electoral, el CNE dispone de hasta 30 días para emitir la declaratoria oficial del ganador, por lo que la población permanece vigilante ante uno de los procesos electorales más cerrados de la historia reciente de Honduras.


