En los primeros ocho meses de 2025, 359 niñas, niños, adolescentes y jóvenes (NNAJ) fueron asesinados en Honduras, según revela un informe de la Coordinadora de Instituciones Privadas Pro las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (Coiproden).
La organización documenta estas cifras a partir de un monitoreo de muertes violentas, basado en reportes de medios de comunicación nacionales.
Del total de víctimas registradas entre el 1 de enero y el 31 de agosto, el 82% (295 personas) eran jóvenes entre 18 y 30 años, mientras que el 18% (64) correspondía a niñas, niños y adolescentes de 0 a 17 años.
Solo en agosto se registraron 38 muertes violentas de NNAJ, de las cuales 32 eran hombres y 6 mujeres, predominando nuevamente las víctimas jóvenes.
En el desglose por género, el 81% (291) de las víctimas fueron hombres y el 19% (68) mujeres.
Comparando con el mismo período de 2024, cuando se contabilizaron 430 víctimas, se observa una reducción del 17%, equivalente a 71 muertes menos, destacó Coiproden.
Los departamentos con mayor incidencia de hechos violentos siguen siendo Francisco Morazán y Cortés, zonas históricamente afectadas por la violencia en el país.
En paralelo, el monitoreo de muertes por accidentes viales reportó 158 víctimas entre enero y agosto, de las cuales 123 eran hombres y 35 mujeres. De estas, 98 eran jóvenes de 18 a 30 años y 60 menores de 0 a 17 años.
Solo en agosto, 16 personas murieron en accidentes de tránsito, incluyendo 12 jóvenes y cuatro niños, con 12 hombres y cuatro mujeres entre las víctimas.
Coiproden hizo un llamado urgente a las autoridades para fortalecer políticas de prevención y protección dirigidas a la niñez y juventud hondureña, con el objetivo de reducir las muertes violentas y los accidentes que afectan a este sector de la población.


