Un equipo de investigadores de la Universidad Técnica de Múnich ha dado un paso histórico en la medicina moderna al desarrollar nanorobots hechos de ADN, capaces de detectar, encapsular y neutralizar amenazas para el organismo, como virus, bacterias y células cancerosas.
Este avance, publicado en la revista Nature, podría abrir la puerta a tratamientos personalizados contra enfermedades infecciosas, tipos agresivos de cáncer e incluso padecimientos raros que hoy carecen de opciones terapéuticas.
Los nanorobots funcionan a nanoescala y se diseñan como sistemas modulares. Gracias a la capacidad del ADN de programarse y autoensamblarse en estructuras específicas, los científicos han logrado crear piezas funcionales que actúan como sensores, transportadores de información y cápsulas capaces de inducir la muerte de células malignas.
Para lograrlo, el equipo utilizó vesículas como chasis, sobre las cuales se incorporaron diferentes módulos de ADN.
Estos módulos pueden colocarse en distintas zonas y desplazarse sobre dos ejes, lo que permite dotar a los nanorobots de funciones múltiples y coordinadas dentro del mismo sistema.
Entre sus aplicaciones potenciales, los nanodispositivos podrían:
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Detectar patógenos específicos.
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Encapsular virus y neutralizarlos.
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Transmitir información molecular.
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Inducir la muerte de células tumorales, sin dañar las células sanas.
Aunque el proyecto aún se encuentra en fase experimental, los investigadores destacan que los primeros ensayos en organismos vivos podrían realizarse pronto.
El objetivo será comprobar la estabilidad biológica, eficiencia de entrega y seguridad de uso en sistemas complejos.
De confirmarse su viabilidad, esta tecnología podría representar una revolución en la medicina de precisión, al ofrecer tratamientos diseñados a la medida de cada paciente, con menos efectos secundarios y mayor eficacia en la lucha contra enfermedades que hoy se consideran intratables.


