La caravana Fe y Esperanza, integrada por más de 600 migrantes de Honduras, El Salvador, Guatemala, Ecuador y Haití, retomó su recorrido desde Tapachula, en el sur de México, con rumbo hacia la frontera norte con Estados Unidos.
El grupo reanudó el camino en medio de la lluvia generada por los efectos de la tormenta tropical Rachel en el Pacífico mexicano.
La caravana partió durante la noche del domingo desde el parque Bicentenario de Tapachula, donde los migrantes cubrieron sus pocas pertenencias con bolsas plásticas para protegerlas de las precipitaciones.
El contingente había llegado inicialmente a la ciudad fronteriza con unas 300 personas, pero durante los últimos días se incorporaron otros migrantes que permanecían varados en la zona y buscaban una alternativa para continuar su desplazamiento hacia el norte.
Entre los integrantes se encuentra el hondureño José Zelaya, originario de San Pedro Sula, quien emprendió el viaje junto con siete familiares desde el pasado 20 de septiembre.
Según relató, su objetivo es llegar a Estados Unidos para posteriormente ayudar económicamente a sus familiares que permanecen en Honduras.
Zelaya señaló que dentro de la caravana no existen líderes formales y que las personas avanzan impulsadas por sus necesidades. También manifestó su intención de continuar el recorrido con el respaldo de ciudadanos mexicanos.
Migrantes se suman ante retrasos en trámites
La falta de empleo y los retrasos en los procesos migratorios llevaron a otros extranjeros a incorporarse a la caravana.
Vinicio Obonaga, originario de Ecuador, explicó que llevaba dos meses en Tapachula a la espera de respuestas sobre sus trámites ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y el Instituto Nacional de Migración.
Obonaga viaja junto con sus tres hijos y señaló que se incorporó al grupo como una forma de continuar su desplazamiento.
Su intención es llegar hasta Monterrey, Nuevo León, donde espera gestionar su residencia permanente para establecerse y trabajar en México.
La caravana también incluye familias con niños pequeños. Una mujer guatemalteca, quien decidió reservar su identidad por seguridad, relató las dificultades que ha enfrentado durante su permanencia en México y explicó que optó por viajar en grupo después de haber sufrido un intento de secuestro.
Los migrantes continúan su recorrido mientras enfrentan condiciones climáticas adversas y las dificultades asociadas a los procesos migratorios en México.


