La cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para hondureños en Estados Unidos podría provocar un impacto económico considerable, principalmente por una posible disminución del flujo de remesas.
El economista Santiago Herrera advirtió que Honduras podría dejar de recibir hasta 380 millones de dólares si parte de los beneficiarios retorna al país y reduce sus envíos familiares.
La preocupación adquiere relevancia debido al peso que tienen las remesas dentro de la economía hondureña, especialmente para miles de familias que dependen de estos ingresos mensualmente.
Durante 2025, Honduras recibió aproximadamente 12,100 millones de dólares en remesas, recursos destinados principalmente al sostenimiento de los hogares y al pago de necesidades básicas.
Una reducción de estos ingresos podría afectar el consumo de las familias, además de generar consecuencias indirectas sobre diferentes actividades comerciales y económicas relacionadas con el dinero proveniente del extranjero.
Retorno de hondureños presionaría el empleo
Herrera también alertó sobre las consecuencias que tendría el eventual retorno de miles de hondureños, debido a la necesidad de incorporarlos nuevamente al mercado laboral.
Muchos beneficiarios del TPS llevan años viviendo y trabajando en Estados Unidos, por lo que su regreso representaría un desafío adicional para generar suficientes oportunidades de empleo.
Ante este panorama, Honduras tendría que fortalecer programas de reinserción laboral, emprendimiento y capacitación para facilitar que los retornados puedan incorporarse nuevamente a las actividades productivas.
El economista destacó además la importancia de aprovechar las capacidades y experiencias adquiridas por los migrantes durante sus años de trabajo en territorio estadounidense.
Las instituciones públicas también enfrentarían el reto de atender las necesidades de los retornados y facilitar su incorporación económica, evitando que la falta de oportunidades incremente su vulnerabilidad.
Sectores económicos consideran necesario comenzar a preparar mecanismos que permitan recibir a los migrantes y aprovechar sus conocimientos, experiencia laboral y posibles capacidades de inversión.
La incertidumbre continúa para miles de hondureños protegidos por el TPS, mientras Honduras analiza las posibles repercusiones económicas y sociales derivadas de un eventual retorno masivo.


