El experto en cambio climático César Quintanilla advirtió que Honduras enfrenta una creciente vulnerabilidad ante los efectos del calentamiento global, una situación que ya se refleja en el aumento de las temperaturas, la reducción de las fuentes de agua y la intensificación de fenómenos climáticos extremos.
Durante una entrevista con Proceso Digital, el especialista señaló que el país ya experimenta impactos visibles del cambio climático, especialmente en la disminución de los recursos hídricos y la alteración de los ciclos naturales, lo que pone en riesgo tanto el abastecimiento de agua como la producción agrícola.
Quintanilla explicó que este panorama podría agravarse con la influencia de fenómenos como El Niño, los cuales suelen provocar una reducción significativa de las lluvias y prolongados periodos de sequía en la región.
Según detalló, este escenario genera efectos en cadena que impactan directamente en la seguridad alimentaria, la generación de energía y la estabilidad económica del país.
El experto también advirtió que la alta dependencia de Honduras de la generación hidroeléctrica representa un desafío adicional, debido a la disminución de los caudales en ríos y represas. Esto podría derivar en dificultades en el suministro eléctrico y un aumento en los costos de producción de energía.
Asimismo, destacó que las temperaturas continúan en ascenso y que las reservas de agua subterránea muestran una reducción progresiva, evidenciada en el descenso de los mantos freáticos y las crecientes dificultades de acceso al recurso en diversas regiones del territorio nacional.
Ante este panorama, Quintanilla subrayó la necesidad de implementar medidas urgentes de adaptación, mejorar la gestión de los recursos hídricos y fortalecer políticas sostenibles que reduzcan la vulnerabilidad del país frente a la crisis climática.
Finalmente, enfatizó que el cambio climático ya no debe considerarse una amenaza futura, sino una realidad presente que afecta de manera directa a Honduras, por lo que instó a actuar con urgencia para evitar impactos más severos en los próximos años y proteger los recursos naturales para las futuras generaciones.


