La Dirección Policial AntiMaras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) logró uno de sus golpes más contundentes contra el crimen organizado con la captura de Júnior Joel Colindres Ramírez, alias “El Panzas”.
Para las autoridades, este individuo representaba el principal articulador de una compleja red de extorsión que operaba en distintos puntos del país, con vínculos tanto dentro como fuera de los centros penitenciarios.
Las investigaciones revelan que alias “El Panzas” no se limitaba a coordinar cobros extorsivos de manera directa. Había diseñado un entramado que incluía privados de libertad, gatilleros, recolectores de dinero y colaboradores estratégicos dentro del sector transporte.
Las víctimas eran principalmente transportistas de diferentes rutas y terminales, además de pequeños emprendedores, quienes eran intimidados mediante amenazas de atentados si no accedían a pagar las sumas exigidas.
Uno de los aspectos más alarmantes del caso es que la red cobraba extorsiones en nombre de al menos ocho agrupaciones criminales distintas: Los Benjamins, Los M1, El Combo que no se deja, Los Soles, Los Puchos, la Pandilla 18, la Mara Salvatrucha, entre otras.
Esta modalidad permitía que una misma víctima fuera presionada múltiples veces bajo diferentes nombres, generando la percepción de estar siendo amenazada por varias estructuras simultáneamente. En realidad, se trataba de una sola red que buscaba maximizar sus ingresos ilícitos.
La Dipampco concentró esfuerzos de inteligencia tras recibir múltiples denuncias provenientes de diversas regiones. El objetivo era identificar y capturar al cerebro de la operación, además de desarticular la estructura que operaba tanto desde los centros penales como en libertad.
El expediente investigativo detalla que, como parte de las acciones estratégicas, se procedió a la reubicación de al menos 20 privados de libertad que colaboraban con la red, trasladándolos a módulos de máxima seguridad para garantizar su aislamiento y cortar cualquier canal de comunicación.
Asimismo, se logró la captura de aproximadamente 30 individuos vinculados directamente con la estructura, quienes desempeñaban roles como ejecutores de amenazas, recolectores de dinero y enlaces operativos.


