Un menor de apenas dos años, identificado como Daniel Leiva Fernández, originario de Concepción del Norte, departamento de Santa Bárbara, se encuentra en estado crítico en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Santa Bárbara, luego de sufrir graves lesiones presuntamente infligidas por su padrastro.
Según informes preliminares, el niño habría sido víctima de un acto de extrema violencia: el agresor le habría introducido un tizón encendido en la boca, causándole quemaduras severas, además de fracturarle un brazo y una pierna.
El menor fue trasladado de urgencia al centro hospitalario, donde permanece bajo observación médica intensiva, luchando por su vida.
Autoridades policiales y fiscales han iniciado una investigación para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
Este caso se suma a la alarmante ola de maltrato infantil registrada en Honduras, donde en las primeras semanas del año se han reportado cientos de denuncias por vulneraciones a los derechos de niños y adolescentes.
Organizaciones defensoras de la niñez han expresado su indignación y llaman a la sociedad a denunciar cualquier sospecha de abuso. Mientras que la familia del menor ha solicitado respeto a su privacidad en estos momentos difíciles.


