Catacamas, Olancho. Una lamentable tragedia enlutó a una familia en el barrio Ojo de Agua, cuando un menor de apenas un año y siete meses falleció tras ser atropellado accidentalmente por un vehículo.
El pequeño, identificado como Eward Ezequiel Fúnez Medina, se encontraba jugando cerca de un automóvil que estaba estacionado.
Según versiones preliminares, el conductor encendió el motor y comenzó a movilizarse sin percatarse de la presencia del niño, quien se hallaba debajo de las llantas.
El impacto le provocó graves lesiones que, pese a la rápida intervención de familiares y vecinos, resultaron fatales.
El menor fue trasladado de emergencia a un centro asistencial de la zona; sin embargo, los médicos confirmaron su fallecimiento debido a la gravedad de las heridas.
Posteriormente, el cuerpecito fue remitido a la Morgue Judicial en Tegucigalpa para la autopsia correspondiente.
Investigación en curso
Las autoridades locales iniciaron las indagaciones del caso para determinar las circunstancias exactas del accidente y establecer posibles responsabilidades.
Aunque todo apunta a un hecho fortuito, se esperan los resultados del informe forense y policial.
Conmoción en la comunidad
Vecinos del barrio Ojo de Agua manifestaron su consternación y tristeza por lo ocurrido.
“Es un dolor enorme para la familia, nadie espera algo así. Todo pasó en cuestión de segundos”, comentó una residente de la zona.


