Bad Bunny cerrará este sábado en San Juan, Puerto Rico, su exitosa serie de 30 conciertos bajo el nombre No me quiero ir de aquí. Sin embargo, el festejo se ha visto empañado por una demanda millonaria presentada en su contra por un anciano de 84 años.
El demandante es Román Carrasco Delgado, propietario de una vivienda conocida como La Casita, ubicada en Humacao. Según el hombre, Bad Bunny y sus equipos habrían incumplido un acuerdo al reproducir la fachada de la casa en sus conciertos sin su consentimiento.
Carrasco asegura que solo autorizó la grabación de un cortometraje en la propiedad, por lo que firmó un documento digital tras recibir un pago de 5.200 dólares. Sin embargo, afirma que nunca comprendió que la imagen de su vivienda se usaría en la escenografía de los shows ni en la promoción del álbum Debí tirar más fotos.
El propietario exige seis millones de dólares como compensación, alegando enriquecimiento indebido, además de daños emocionales. Sostiene que su casa se ha convertido en un punto turístico para los fanáticos del artista, lo que ha afectado su privacidad y tranquilidad.
Hasta el momento, ni Bad Bunny ni las compañías Rimas Entertainment, Move Concerts y A1 Productions, también señaladas en la demanda, se han pronunciado sobre el caso.
Lea también: «Podés conocer mi otro lado»: Exdiputada hace su aparición en OnlyFans


