Un ejemplar del exótico molusco Glaucus atlanticus, conocido popularmente como “dragón azul”, ha sido avistado en aguas abiertas de la Serra de Tramuntana, Mallorca, marcando el primer registro de su presencia en las Islas Baleares desde el año 1705.
El hallazgo fue realizado por la bióloga marina Gádor Muntaner, quien se encontraba navegando en compañía del piloto de paramotor César Canudas.
Mientras observaban un grupo de delfines que seguía la embarcación, Muntaner divisó al pequeño y brillante animal flotando en la superficie.
“Estábamos con unos delfines que han empezado a seguir la barca y al mirar al agua lo he visto y he pegado un grito”, relató.
Este inusual molusco pelágico mide entre 3 y 4 centímetros, posee un llamativo color azul metálico y se mantiene suspendido en la columna de agua, sin anclarse al fondo ni a la costa.
Aunque el Glaucus atlanticus es común en el Atlántico y en las aguas de Canarias, su aparición en el Mediterráneo es extremadamente rara.
“No es un animal venenoso en sí, pero se alimenta de medusas como la carabela portuguesa y la Velella velella, acumulando sus toxinas”, explicó la científica.
Esto significa que el contacto con el dragón azul puede causar irritación o quemaduras en la piel humana.
El aumento reciente de Velella velella en las playas de las Pitiusas podría haber contribuido a que este nudibranquio llegara hasta Baleares.
Tras examinar al ejemplar, Muntaner decidió devolverlo al mar, en un gesto que subraya la importancia de conservar especies tan excepcionales como esta.
El hallazgo ha generado gran interés entre la comunidad científica, que lo considera un evento histórico para la biodiversidad marina del Mediterráneo.


