Con el inicio de septiembre, Honduras se prepara para la temporada alta de huracanes, considerada la más activa del año.
Las autoridades y cuerpos de socorro intensifican su preparación y trabajan junto a las comunidades para mitigar los riesgos que puedan generar las tormentas, especialmente en zonas vulnerables del país.
La temporada de huracanes en el Atlántico se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre, destacando agosto, septiembre y octubre como los meses de mayor actividad. Históricamente, septiembre registra la formación de más tormentas y huracanes, lo que requiere máxima atención de la población y autoridades.
Según proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), se esperan entre 13 y 19 tormentas con nombre este año.
De estas, entre 5 y 9 podrían convertirse en huracanes, y hasta cinco alcanzarían la categoría de huracanes importantes con vientos superiores a 179 km/h.
La NOAA pronosticó la formación de ciclones como Andrés, Barry, Chantal, Dexter, Erin, Fernand, Gabrielle, Humberto, entre otros.
Hasta la fecha, los fenómenos más recientes han sido Erin y Fernand, que ya provocaron lluvias intensas y vientos fuertes en varias zonas del Caribe, incluyendo Honduras.
A nivel nacional, el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de Copeco advirtió que la cuenca del Pacífico Oriental, que abarca las costas de Centroamérica y México, también registrará alta actividad ciclónica este año, por lo que la prevención y vigilancia constante son fundamentales para proteger vidas y bienes.
Lea también: Estas zonas de San Pedro Sula sufrirán cortes de energía eléctrica este lunes


