El costo de la canasta básica alimentaria en Honduras continúa registrando un incremento sostenido, de acuerdo con el más reciente monitoreo de precios realizado hasta la primera quincena de junio por el Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
El informe detalla que los 30 productos esenciales que conforman la canasta básica presentan variaciones constantes en sus precios, con aumentos significativos en alimentos de alto consumo como carne de res, costilla de cerdo, huevos, aceite vegetal, café, pan blanco, cebolla y papa.
La coordinadora del Observatorio de Seguridad Alimentaria, María Luisa García, advirtió que este encarecimiento reduce la capacidad de las familias hondureñas para hacer frente a la presión económica, especialmente en hogares de cuatro a cinco integrantes que dependen de uno o dos ingresos.
“El hondureño cada vez tiene menos capacidad y resiliencia ante el impacto del encarecimiento de los productos básicos”, señaló la especialista, quien además criticó que en el mercado “los precios suben lempiras y bajan centavos”.
Según el estudio, los aumentos oscilan entre uno y hasta nueve lempiras por producto, afectando directamente el poder adquisitivo de la población. En el caso del cartón de huevos, el incremento alcanza hasta 10 lempiras, mientras que algunos productos cárnicos han subido hasta seis lempiras en diferentes puntos de venta.
Aunque algunos granos básicos han mostrado leves reducciones, productos como el frijol rojo y el maíz blanco mantienen incrementos en comparación con el año anterior, lo que refleja una tendencia de inestabilidad en los precios de alimentos esenciales.
La especialista explicó que los ajustes al salario mínimo no han logrado compensar el aumento real del costo de la canasta básica, lo que obliga a muchas familias a modificar su consumo y priorizar la cantidad sobre la calidad nutricional.
El panorama se agrava por factores estructurales como la alta dependencia de importaciones —especialmente en el caso del arroz, del cual el 90 % proviene del extranjero—, el encarecimiento de insumos agrícolas y la migración de mano de obra del sector rural.
A estos elementos se suman fenómenos climáticos como sequías e inundaciones, así como el aumento en los precios de los combustibles, que ejercen presión adicional sobre la cadena de suministro de alimentos.
De acuerdo con las proyecciones del Observatorio, la inseguridad alimentaria podría afectar a 2.2 millones de hondureños al cierre de 2026, frente a los 1.8 millones actuales. Además, se informó que 75 municipios del país ya han sido declarados en situación de emergencia por esta problemática.


