La cifra de víctimas mortales por el atentado con un camión bomba perpetrado este jueves en inmediaciones de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, en la ciudad de Cali (Colombia), ascendió a seis, mientras que los heridos ya suman 50, confirmaron las autoridades locales.
La detonación ocurrió en plena Carrera Octava, una de las avenidas más transitadas del sector, provocando escenas de pánico entre los habitantes y comerciantes de la zona.
Videos difundidos en redes sociales muestran el caos que dejó la explosión: vehículos calcinados, la fachada de un supermercado destruida, y decenas de personas heridas recibiendo atención inmediata por parte de organismos de socorro.
Inicialmente, la Alcaldía había reportado cinco fallecidos y 36 heridos, pero con el paso de las horas el balance fue aumentando a medida que los hospitales recibían más afectados.
La Secretaría de Salud de Cali detalló que entre los lesionados hay tanto civiles como militares, varios de ellos en estado crítico.
Las autoridades reaccionaron de manera inmediata y confirmaron la captura de un hombre señalado como presunto autor material del ataque.
Según versiones preliminares, el detenido tendría vínculos con las disidencias de las FARC, organización armada ilegal a la que el presidente Gustavo Petro atribuyó directamente el atentado.
El ataque ha generado conmoción nacional e internacional, al tratarse de uno de los peores atentados en los últimos años contra una instalación militar en Colombia.
La Escuela Marco Fidel Suárez es una institución clave para la formación de oficiales y pilotos de la Fuerza Aérea Colombiana, lo que convierte a este hecho en un golpe simbólico y estratégico contra el Estado.
El presidente Petro condenó la acción y aseguró que este tipo de ataques buscan sabotear los diálogos de paz que su Gobierno adelanta con distintos grupos armados. “La violencia no puede ser la respuesta.
Este atentado solo hiere al pueblo colombiano y demuestra la urgencia de avanzar hacia una verdadera paz total”, expresó en un mensaje transmitido desde Bogotá.
El atentado recuerda a otros episodios trágicos de la historia reciente de Colombia, como el ataque con carro bomba en la Escuela de Policía General Santander en Bogotá en 2019, que dejó 22 cadetes muertos.
Para muchos analistas, este nuevo hecho confirma el resurgimiento de la violencia urbana en medio de la fragilidad de los procesos de negociación con los grupos armados.
La Alcaldía de Cali decretó medidas especiales de seguridad en toda la ciudad y anunció apoyo psicológico y humanitario para las familias de las víctimas. Mientras tanto, las autoridades judiciales investigan el origen de los explosivos y buscan establecer si hubo más personas involucradas en la planificación del atentado.
Colombia sacudida por ataque a helicóptero policial y dos fuertes explosiones


