Entre lágrimas y escenas de profundo dolor, familiares de Alan Carbajal, un reconocido tatuador capitalino de 36 años, llegaron este lunes a la morgue de Tegucigalpa para reclamar sus restos, luego de que fuera asesinado a balazos en la madrugada del domingo 17 de agosto, tras salir de una discoteca donde celebraba su cumpleaños.
De acuerdo con reportes preliminares, Carbajal había sostenido una discusión dentro del club nocturno mientras compartía con amigos. Horas después, cuando se dirigía en una camioneta Honda CR-V con placas HBD 2005, fue interceptado por sujetos armados que se conducían en motocicleta y en un vehículo tipo turismo.
Los atacantes dispararon en repetidas ocasiones contra el vehículo, provocándole la muerte de inmediato. Según los informes forenses, el tatuador recibió al menos un impacto de bala en la cabeza y otro en el cuello, además de múltiples heridas en distintas partes del cuerpo.
El crimen ocurrió entre las 3:30 y 4:00 de la madrugada en una de las calles cercanas al centro nocturno. El cuerpo de Carbajal quedó dentro del automotor, generando consternación entre los testigos y residentes de la zona.
En vida, Alan Carbajal era ampliamente reconocido en la capital por su talento artístico. En redes sociales circulan fotografías que lo muestran tatuando con dedicación, plasmando su creatividad en la piel de decenas de clientes.
Tras conocerse su muerte, amigos, colegas y clientes inundaron las redes sociales con mensajes de despedida y solidaridad hacia su familia.
“Enviamos un abrazo de fuerza y resiliencia para toda su familia que afronta este difícil momento”, escribió uno de sus colegas en una publicación.
Las autoridades confirmaron que en el área donde se perpetró el ataque existen cámaras de seguridad, cuyos videos serán analizados para identificar a los responsables y esclarecer las circunstancias del homicidio.
Mientras tanto, la familia y amigos de Carbajal exigen justicia por el asesinato del joven artista, cuyo legado permanece en el arte que dejó marcado en la piel de sus clientes y en la memoria de quienes lo conocieron.
Salió a una discoteca para festejar su cumpleaños, pero encontró la muerte


