La cifra de víctimas mortales por los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela continúa en aumento. Las autoridades informaron este domingo que al menos 4,490 personas han perdido la vida, mientras los equipos de rescate mantienen las labores de búsqueda entre edificios colapsados y comunidades gravemente afectadas.
De acuerdo con el balance oficial más reciente, miles de personas permanecen heridas y decenas continúan desaparecidas, lo que hace prever que el número de fallecidos podría incrementarse en las próximas horas a medida que avanzan las operaciones de rescate.
Las zonas más golpeadas registran severos daños en viviendas, hospitales, escuelas, carreteras y redes de servicios básicos, complicando el acceso de los equipos de emergencia y la distribución de ayuda humanitaria.
Desde el primer sismo, organismos de protección civil, bomberos, militares y brigadas internacionales trabajan de forma ininterrumpida para localizar sobrevivientes atrapados bajo los escombros y brindar asistencia a las familias damnificadas.
Las autoridades mantienen habilitados albergues temporales para miles de personas que perdieron sus viviendas, mientras continúan las evaluaciones de infraestructura para determinar el riesgo de nuevas edificaciones afectadas.
La comunidad internacional ha reforzado el envío de ayuda humanitaria, incluyendo alimentos, agua potable, medicamentos, hospitales móviles y equipos especializados para las labores de búsqueda y rescate. Diversos gobiernos y organismos multilaterales han reiterado su respaldo a Venezuela frente a una de las peores tragedias naturales registradas en la región en los últimos años.
Especialistas también mantienen el monitoreo de réplicas sísmicas, por lo que exhortaron a la población a seguir las recomendaciones de los organismos de emergencia y evitar ingresar a estructuras que presenten daños visibles.
Mientras continúan las operaciones de rescate, las autoridades venezolanas han reiterado su llamado a la solidaridad nacional e internacional para atender las necesidades de miles de familias afectadas por el desastre.


