Redacción. Una pareja fue arrestada en la provincia de Shanxi por vender en Internet ladrillos extraídos ilegalmente de la Gran Muralla China, una de las estructuras históricas más emblemáticas del mundo.
Según medios locales, el matrimonio ofrecía los ladrillos patrimoniales a través de plataformas digitales por un precio de 95 yuanes cada uno (equivalente a unos 13 dólares).
Se estima que llegaron a comercializar al menos cien piezas antes de ser descubiertos.
El caso salió a la luz cuando las autoridades detectaron una publicación que ofrecía «ladrillos originales de la dinastía Ming», acompañada de imágenes que mostraban una sección deteriorada de la muralla y ladrillos dispersos en el suelo.
Las investigaciones confirmaron que los objetos tenían más de 400 años de antigüedad.
Los detenidos ahora enfrentan cargos por destrucción de patrimonio histórico y comercialización ilegal de bienes culturales, delitos considerados graves en China.
Maravilla del planeta
La Gran Muralla China es una de las maravillas arquitectónicas más famosas del planeta.
Construida y reforzada entre los siglos III a.C. y XVII d.C., especialmente durante la dinastía Ming, se extiende por más de 21,000 kilómetros desde la provincia de Liaoning, al este, hasta Gansu, en el oeste.
Este monumento no solo representa una proeza militar e ingenieril, sino que también es símbolo de la identidad nacional china. En 1987 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Lea también: ¿Láseres de rayos gamma? La advertencia que los científicos lanzan al mundo
El caso ha generado indignación pública, reavivando el debate sobre la protección del patrimonio cultural frente al vandalismo y el comercio ilegal.


