“ Ay qué dicha –mensaje de la leída amiga– siento leer los comentarios intercalados en tertulia editorial… bella la reseña de Mayra”. Una respetable señora recién incluida al colectivo: Leyendo AURUM, esa primorosa carta a su nieta; el solo inicio es un poema: “Te voy a contar un secreto que no figura en los almanaques ni en los libros: Hace un rato, mirando, como cualquier otro día, la tarde inclinarse perezosa, con la mirada fija al cielo oteando el resplandor de la luna llena que alumbra en la oscura noche, vi el recordatorio de tu regalo de cumpleaños. ¿Qué se aconsejaría, si pudiera regresar en el tiempo, a sus 27 años de edad? Esta voz que escuchás, viene de un lejos distante, casi que agotando los linderos ineludibles de un trayecto prodigioso, por bondad de la Providencia”. “Hoy que la luz del sol, apenas perceptible, reposa ufana sobre los hombros portentosos de cerros empinados en los apartados confines del horizonte, más allá de los diáfanos albores de tus insospechadas mañanas”. “En este dilatado recorrido por los años, venimos de la lenta serenidad de un ayer parsimonioso, cada día un pausado contemplar de los preciosos regalos de la vida –la buena vecindad, la comunicación personal, la pasión por la lectura esencia de la educación, puerta abierta a la cultura, los valores inculcados en el hogar, replicados en las aulas escolares, necesarios para forjar carácter y una sólida formación– al atropellado paso de una actualidad apresurada, desesperada por salir de la menuda pequeñez del instante para entrar a otra”. (Y sigue).
“Pendiente de arrancar con Aurum –mensaje del amigo de SPS– pero ya en fila al terminar regalo del yerno, libro que me ha gustado mucho para remontarme a la guerra civil de USA y su forma política… pero ya me levantó más la curiosidad Mayra Navarro con su prólogo/exordio. ¡Así que me apuraré!”. La ami ga de los DD. HH.: “Justo y hermoso reconocimiento a la lectura detenida que ha hecho del libro AURUM, Mayra Navarro. A quien por cierto ya felicité y tuvimos una corta plática después que leí el editorial”. La amiga empresaria progresista: “Belleza esa descripción de “Aurum” que hace Mayra y no solo de su contenido sino de las cualidades de su autor, gracias por hacerlo posible y tenerlo en nuestras manos”. “Qué bueno poder disfrutar de lecturas con contenido no solo filosófico sino también anecdótico, histórico y aleccionador que nos “invita a pensar”. Mucho que aprender y reflexionar sobre todo en estos momentos que estamos viviendo, que nos bajan la moral y nos hacen ver el deterioro de la calidad moral y cívica en los actores y protagonistas actuales, en los que la razón se vuelve ilógica. Aurum, simple y sencillamente otra “joya literaria” que tenemos la suerte de tener directamente de su autor. ¡Qué lujo!”. El amigo paceño: “Kairós y Aurum con Sisimite, Winston y Mayra de chemise, combo navideño anticipado de Tribunito”.
(Mirá –tercia el Sisimite– manda a decir la periodista que gracias por publicar su artículo en el editorial y por “sus palabras”. -Ayer decías –interviene Winston– “lo que es la vocación yo la conocí, junto a otras de sus compañeras de escasos recursos de la ruralidad, cursando sus estudios en el emblemático Instituto de Villa Ahumada en El Paraíso”. Pero ella responde por el “guasap”: “es que ese dato es erróneo, la que estudió en Villa Ahumada es Blanca”. O sea, yo no soy “profe”. “No sé de dónde lo sacó. Yo estudié en tres institutos: El Progreso, El Patria y el José Trinidad Reyes de SPS que es donde me gradué de bachiller… ja, ja, ja”. -¿Y le dijiste –se rasca la cabeza el Sisimite– que le íbamos a sacar la aclaración? -Claro –responde Winston– y se tiró una carcajada: “Ok –me respondió por el “guasap”– así salgo dos veces en el editorial… ja, ja, ja…”).


