Anime japonés alcanza cifra histórica de USD 28.500 millones y triplica su mercado en dos décadas

La industria japonesa del anime atraviesa uno de sus mejores momentos económicos, luego de alcanzar ventas mundiales por aproximadamente 28.500 millones de dólares durante 2025, una cifra histórica que confirma la expansión internacional de este sector del entretenimiento.

De acuerdo con los datos preliminares de la Asociación de Animaciones Japonesas (AJA), divulgados el 30 de octubre de 2026 durante TIFFCOM, en Tokio, el mercado registró un crecimiento interanual del 15,8 %, hasta alcanzar los 4,491 billones de yenes.

El resultado representa una expansión cercana al triple del tamaño que tenía la industria cuando comenzaron los registros en 2002, impulsada principalmente por el creciente interés del público internacional en las producciones japonesas.

El mercado internacional supera al japonés

Uno de los aspectos más destacados del informe es el peso que han adquirido los consumidores extranjeros. Durante 2025, las ventas internacionales alcanzaron aproximadamente 16.100 millones de dólares, equivalentes al 57,1 % del mercado total.

Por su parte, el consumo dentro de Japón generó alrededor de 12.000 millones de dólares, con un incremento del 14 % respecto al año anterior.

Esta tendencia evidencia cómo el anime dejó de depender principalmente de su mercado de origen para convertirse en un fenómeno global, con presencia en plataformas de streaming, salas de cine, televisión, tiendas de productos licenciados y eventos especializados.

El crecimiento también se refleja en los ingresos de los estudios japoneses de animación, que aumentaron un 8,4 % y alcanzaron aproximadamente 3.200 millones de dólares, estableciendo igualmente un nuevo récord.

Demon Slayer, uno de los grandes impulsores

Entre los principales fenómenos que contribuyeron al desempeño económico del sector figura Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Castillo Infinito, cuya recaudación mundial se aproximó a los 800 millones de dólares.

La producción se convirtió en uno de los mayores éxitos cinematográficos japoneses, fortaleciendo la presencia del anime en las salas internacionales y demostrando el potencial comercial de las franquicias de animación.

Además de las películas, el crecimiento responde a la expansión de los servicios digitales, las licencias internacionales, los videojuegos, la comercialización de figuras y otros artículos relacionados con las producciones.

Japón proyecta ampliar sus exportaciones

El Gobierno japonés también busca aprovechar este crecimiento mediante su estrategia IP360, con la que pretende alcanzar ventas internacionales de contenidos por unos 130.000 millones de dólares para 2033.

Dentro de ese objetivo, el anime tendría una participación importante, con una meta de exportaciones equivalente a seis billones de yenes.

Sin embargo, el crecimiento también plantea desafíos relacionados con las condiciones laborales de los animadores, la protección de los derechos de autor y la capacidad de los estudios para atender una demanda internacional cada vez mayor.

Con estos resultados, el anime consolida su posición como una de las industrias culturales más importantes de Japón y como un producto de entretenimiento con alcance comercial en prácticamente todos los continentes.

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